Con una decena de bombas aéreas
Al menos 24 muertos en un ataque ruso contra una escuela con población civil en Zaporiyia
Los detalles Rusia ha lanzado una decena de bombas aéreas que han impactado sobre una escuela donde población civil recibía ayuda humanitaria.
Ataque ruso contra UcraniaResumen IA supervisado
Al menos 24 personas han muerto en Komishuvaja, región ucraniana de Zaporiyia, tras el lanzamiento de bombas aéreas rusas sobre una escuela que servía como centro de ayuda humanitaria, según el Servicio de Emergencias de Ucrania. Entre las víctimas hay rescatistas y policías. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó el ataque, destacando que las bombas impactaron también en un refugio cercano. Con 30 personas aún desaparecidas, Zelenski subrayó que este ataque demuestra que Rusia no busca la desescalada, y pidió una respuesta internacional contundente. laSexta ofrece más detalles sobre este suceso.
* Resumen supervisado por periodistas.
Al menos 24 personas han muerto este lunes en la localidad de Komishuvaja, cerca del frente y en la región ucraniana de Zaporiyia, al lanzar Rusia una decena de bombas aéreas que impactaron sobre una escuela donde la población civil recibía ayuda humanitaria, según un balance publicado por el Servicio de Emergencias de Ucrania. Entre los muertos hay dos integrantes de los equipos de rescate y cuatro policías, según la fuente.
"Los ataques fueron dirigidos contra una escuela utilizada para propósitos humanitarios, la gente estaba recibiendo ayuda humanitaria allí", ha señalado el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en sus redes sociales, donde ha condenado el ataque.
En este sentido, el presidente ucraniano ha precisado que las fuerzas rusas lanzaron una decena de bombas aéreas, que son explosivos de gran potencia con sistemas de navegación propios que se dejan caer desde aviones.
Además de la escuela en sí, algunas de las bombas que siguieron al primer impacto fueron lanzadas sobre "el refugio donde la gente se guarecía". Zelenski ha indicado al respecto que las labores de rescate en busca de posibles víctimas mortales y de supervivientes continúan, ya que hay 30 personas desaparecidas.
"Los rusos no podían no saber que cada semana los vecinos que se han quedado en Komishuvaja reciben ayuda humanitaria en ese mismo lugar en el que cayeron las bombas", ha manifestado el líder ucraniano, a lo que ha añadido que este ataque con pocos precedentes por el número de bombas aéreas lanzado contra una zona civil en corto espacio de tiempo "es una prueba más de que Rusia no quiere una desescalada".
"Después de la operación humanitaria en Oleshki, hubo un momento en que podrían haberse dado nuevos pasos para demostrar que era posible avanzar hacia a paz, pero con estos crímenes, Rusia envía una señal totalmente opuesta", concluyó el mandatario ucraniano, que pidió "una respuesta contundente y dura" de la comunidad internacional contra Rusia por este ataque.