Terror en Nepal
Localizado uno de los tres españoles desaparecidos tras la devastadora riada en Nepal
Los detalles El balance de víctimas mortales se eleva a 571 cadáveres recuperados, mientras decenas de equipos de rescate continúan peinando los caudales y las riberas de los ríos. El de desaparecidos ha aumentado a 1.924.

Resumen IA supervisado
La Junta de Turismo de Nepal informó que uno de los tres españoles desaparecidos tras las graves inundaciones en el norte de Nepal ha sido localizado, aunque no se han dado más detalles. Las víctimas mortales ascienden a 571 y los desaparecidos a 1.924, incluyendo más de 900 trabajadores hidroeléctricos. Entre los desaparecidos hay dos españoles, mientras que un tercero ha sido rescatado. Las autoridades han evacuado a 121 turistas extranjeros. Existe el riesgo de nuevas inundaciones por el desborde de una represa natural, lo que ha llevado a pausar las operaciones de rescate y a instar a la población a alejarse de las riberas.
* Resumen supervisado por periodistas.
La Junta de Turismo de Nepal (NTB) indicó en su último boletín que uno de los tres ciudadanos españoles que figuraban en la lista de personas desaparecidas tras las devastadoras inundaciones que han arrasado el norte de Nepal ha sido localizado, sin aportar más detalles al respecto. El balance de víctimas mortales se eleva a 571 cadáveres recuperados y el número de desaparecidos ha ascendido a 1.924.
En su último boletín, el organismo oficial incluye a un nacional español en el apartado de rescatados, mientras mantiene a otros dos ciudadanos en la lista de personas en paradero desconocido, sin aportar por el momento más detalles sobre la identidad o las circunstancias del hallazgo.
Horas antes, el Gobierno de Nepal había publicado un listado con las identidades de más de 600 turistas desaparecidos o fuera de contacto, tanto extranjeros como nepalíes visitantes a la zona, entre ellos dos mujeres y un hombre españoles.
Se elevan a más de 1.900 los desaparecidos
Las autoridades han elevado este viernes a 1.924 la cifra de personas en paradero desconocido tras añadir al recuento a más de 900 trabajadores de proyectos hidroeléctricos arrasados por las aguas, tres días después de la devastadora riada que golpeó al país.
Según el último boletín de la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA), la cifra de personas sin contacto tras el desbordamiento del río Bhote Koshi ha aumentado de forma drástica frente a los 977 desaparecidos reportados horas antes. Entre los incomunicados figuran 933 empleados de centrales hidroeléctricas, más de un centenar de efectivos de las fuerzas de seguridad y personal aduanero, y 622 turistas extranjeros (473) y nepalíes de residencia exterior (149), además de ciudadanos locales.
Por su pare, la Junta de Turismo de Nepal informa de que entre los visitantes sin contacto se encuentran dos ciudadanos españoles, mientras que un tercero ha sido encontrado con vida. Según las autoridades nepalíes, el total de viajeros que no han podido ser localizados incluye también a 98 ciudadanos de la India, 65 de Estados Unidos, 61 de Ucrania, 51 de Malasia, 35 de Australia y 33 del Reino Unido, entre otras nacionalidades.
Las fuerzas de seguridad y la Policía Turística han logrado evacuar a 121 visitantes extranjeros en las zonas afectadas hasta el momento, según la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres. El balance de víctimas mortales se eleva a 571 cadáveres recuperados, mientras decenas de equipos de rescate continúan peinando los caudales y las riberas de los ríos. En Pokhara, a donde han trasladado más de un centenar de cuerpos hallados en las cuencas de distritos como Tanahun, Gorkha y Dhading, decenas de familias tratan de identificar a sus allegados a través de fotografías proyectadas en pantallas o expuestas en muros públicos.
Amenaza de una segunda riada
Los equipos de rescate de Nepal y China se enfrentan este viernes a la amenaza de nuevos desbordes en los complejos operativos de búsqueda contrarreloj. China ha pausado este viernes las tareas de rescate en un puesto fronterizo con Nepal por el paulatino desborde de una represa natural formada tras la enorme riada del miércoles, que según Pekín y el Servicio Geológico de EEUU (USGS) pudo deberse al colapso de un glaciar, lo que provocó un alud de agua y lodo que arrasó pueblos enteros.
Formado por la acumulación de lodo y rocas tras el desastre, el lago de obturación -a unos 2.950 metros de altitud, cerca de 1.000 metros por encima del paso de Gyirong- ya presenta desbordamientos iniciales, según el medio estatal CCTV, por lo que las autoridades han advertido de que una descarga repentina podría desencadenar nuevos corrimientos de agua y lodo.
El riesgo ha obligado a interrumpir las tareas mientras los equipos esperan instrucciones y continúan vigilando la evolución del embalse, cuya formación ya había provocado el jueves evacuaciones preventivas de localidades próximas. El paso de Gyirong, uno de los cruces terrestres entre Nepal y la región del Tíbet, bajo control chino, quedó prácticamente arrasado el miércoles y cubierto de lodo y escombros.
Nepal urge a la población a alejarse de riberas
Las autoridades de emergencia de Nepal han pedido a la población alejarse de riberas y zonas de riesgo ante la amenaza presentada por la represa. "Hasta que se emita un nuevo aviso, se solicita a los residentes de las zonas bajas del río Bhote Koshi, viajeros, personal de rescate y a todos los involucrados adoptar especial precaución y mantenerse en lugares seguros", han instado.
La Autoridad Nacional de Desastres de Nepal (NDRRMA) ha señalado que en el lugar donde se originó la inundación, el río ha quedado bloqueado formando una represa que se encuentra en proceso de crecimiento con riesgo de rotura. Sin embargo, especialistas nepalíes descartan por el momento un escenario catastrófico similar al vivido a mitad de semana.
Por su parte, el jefe de Predicción de Inundaciones del Ministerio de Energía y Recursos Hídricos de Nepal, Binod Parajuli, ha explicado al medio local Onlinekhabar que la cantidad de agua acumulada en el embalse representa alrededor del 10% del volumen que desencadenó la riada del miércoles.