Mariúpol vive una situación de catástrofe humanitaria en estos momentos. Los ataques rusos y la falta de suministros ha provocado un auténtico caos en la ciudad, donde Rusia y Ucrania se disputan sobre el terreno el control de la zona, a solo 25 kilómetros de Kiev.

En las últimas horas hemos visto testimonios desgarradores, como el de Anastasiya Erashova, una madre ucraniana que, con uno de sus hijos en brazos, recuerda cómo ha vivido un bombardeo ruso mientras se encontraba en casa de su hermano.

"Las mujeres y los niños fuimos al sótano y un mortero cayó. Quedamos atrapados bajo tierra y dos niños murieron, nadie pudo salvarlos. No sé dónde ir", lamenta Anastasiya entre lágrimas y llevándose la mano a la cabeza.

Volodimir Zelenski ha pedido que se abran los corredores humanitarios y que se saque de forma rápida a los civiles que allí se encuentran. En tan solo 12 días han muerto más de 1.600 personas en la ciudad.