Ciberataques en Europa
Los hackers atacan las reservas de sangre de Francia: manipulan los frigoríficos para elevar la temperatura hasta niveles extremos
El contexto Los trabajadores detectaron las anomalías y pudieron intervenir a tiempo para trasladar las bolsas de sangre y plasma a otros frigoríficos que no estaban conectados a los sistemas afectados.

Resumen IA supervisado
Los ciberataques no solo han afectado a supermercados en Europa, sino que también han alcanzado sistemas críticos en Francia. Hackers accedieron a los sistemas de refrigeración de tres centros de almacenamiento de productos sanguíneos del Establecimiento Francés de Sangre (EFS), manipulando los termostatos para elevar peligrosamente las temperaturas. Sin embargo, las alarmas funcionaron y el personal pudo trasladar las bolsas de sangre a otros frigoríficos, evitando daños. Aunque no se ha identificado a los responsables ni se conoce el motivo de los ataques, las autoridades han desactivado el acceso remoto y continúan investigando. La situación está actualmente bajo control.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los supermercados no han sido los únicos en sufrir los ciberataques que están afectando a distintos países europeos. Los hackers han ido un paso más allá y han conseguido acceder también a los sistemas de refrigeración de tres centros de almacenamiento de productos sanguíneos de Francia, donde manipularon los termostatos para elevar la temperatura hasta niveles extremos.
El objetivo eran las instalaciones del Establecimiento Francés de Sangre (EFS), el organismo público encargado de recoger, analizar, preparar y distribuir productos sanguíneos. Los atacantes modificaron los sistemas de control de las cámaras frigoríficas y elevaron tanto los umbrales de temperatura como los de descongelación.
La intrusión se produjo durante la noche del domingo al lunes, prácticamente al mismo tiempo que se registraban nuevos ataques contra los sistemas de refrigeración de supermercados de países como Bélgica y Suecia.
Sin embargo, en este caso las alarmas de los centros sanitarios sí funcionaron. Los trabajadores detectaron las anomalías y pudieron intervenir a tiempo para trasladar las bolsas de sangre y plasma a otros frigoríficos que no estaban conectados a los sistemas afectados. Según las autoridades francesas, ningún producto resultó dañado y el incidente no tuvo consecuencias para el suministro.
Por el momento, no se ha identificado a los responsables ni se ha confirmado que los distintos ataques formen parte de una misma operación. Tampoco se conoce el motivo de las intrusiones.
El Ministerio de Sanidad francés ha informado de que la situación está bajo control y que se ha desactivado el acceso remoto a los frigoríficos afectados. La Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información (ANSSI) y las autoridades sanitarias investigan lo ocurrido.