Desde hace dos días
Un español, secuestrado por presuntos terroristas en Burkina Faso
Los detalles El secuestro tuvo lugar hace dos días en una zona próxima a la frontera con Mali, donde hay múltiples grupos yihadistas y redes de crimen organizado que se dedican al tráfico de personas, armas y bienes.
Dos soldados pasan en moto por un mercado en la capital Uagadugú (Burkina Faso). Resumen IA supervisado
Un ciudadano español ha sido secuestrado por presuntos terroristas en Burkina Faso, cerca de la frontera con Mali, según informa 'El Confidencial'. El secuestro podría haber sido llevado a cabo por el grupo terrorista JNIM, vinculado a Al Qaeda en el Sahel. Este incidente recuerda al asesinato de los periodistas españoles David Beriain y Roberto Fraile en 2018, a manos de un grupo yihadista en el mismo país. Durante el ataque, los periodistas, que rodaban un documental sobre la caza furtiva, fueron emboscados y ejecutados tras un enfrentamiento con yihadistas armados con ametralladoras PKMS. La investigación atribuyó el ataque al JNIM, que opera en la región y utiliza el secuestro para pedir rescates.
* Resumen supervisado por periodistas.
Un hombre español fue secuestrado hace dos días por presuntos terroristas en Burkina Faso, según informa 'El Confidencial', que indica que el secuestro se produjo hace dos días en una zona próxima a la frontera con Mali, donde convergen grupos terroristas y grupos de crimen organizado dedicados al tráfico de personas, armas y bienes.
Al parecer, el secuestro del español podría haber sido ejecutado por el grupo terrorista JNIM (Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes, por sus siglas en árabe), filial de Al Qaeda en el Sahel, tal y como señala el mismo medio.
Hace cinco años, los periodistas españoles David Beriain y Roberto Fraile fueron asesinados por un grupo yihadista en Burkina Faso mientras grababan un documental sobre la protección de los elefantes y la caza furtiva.
En un primer momento, Fraile fue herido de gravedad. Desbordados por la potencia de fuego y la superioridad numérica de los yihadistas, los militares burkineses avisaron a los occidentales de que no podrían resistir mucho y que debían retirarse. Sin embargo, Beriain y Young se negaron a dejar a su compañero y se quedaron con él. Los cuerpos fueron hallados a la mañana siguiente con claras evidencias de haber sido ejecutados.
Estas son las conclusiones a las que llegaron los investigadores tras interrogar a varios supervivientes para reconstruir las últimas horas de los reporteros.
El convoy de Roberto Fraile y David Beriain había salido a las 9:00 horas de la región de Natiaboani, en la provincia de Gourma (Burkina Faso) para rodar el documental. Junto a ellos iban otras 38 personas, entre agentes medioambientales y una escolta militar de seguridad, que se repartieron en dos camionetas pick-up y una docena de motocicletas.
A 60 kilómetros, en Pama, se pararon para grabar y hacer fotografías con un dron. Fue en este punto, en una carretera de tierra, con baches, rodeada de selva y a la altura de la reserva natural, donde el convoy sufrió el ataque yihadista.
Un soldado burkinés que formaba parte de la patrulla de defensa relató a la corresponsal francesa del diario 'Ouest-France' que el combate se prolongó durante más de tres horas.
Otros testigos, como un ciudadano suizo de la ONG de Rory Young que iba en la patrulla y logró escapar, relató a los investigadores que inicialmente la patrulla consiguió repeler el embate de los yihadistas, pero que estos les atacaron por tres flancos con armas pesadas, como ametralladoras PKMS de origen soviético, y los burkineses tuvieron que retirarse cuando empezó a escasear la munición.
Según relatan, los tres occidentales, que iban a bordo de una de las pick-up, habían bajado a tierra y Fraile estaba gravemente herido. Los militares instaron a Beriain y Young a huir dejando atrás a su compañero, pero no quisieron hacerlo y se quedaron junto a él.
La investigación concluyó que el ataque fue obra del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), una federación de grupos yihadistas vinculada a Al Qaeda, que opera en Malí y la vecina Burkina Faso y lo reivindicó a través de un audio. El grupo también aseguró haber capturado las dos camionetas con metralletas, las motos y el dron que llevaba la patrulla atacada. Este grupo recurre habitualmente al secuestro para pedir rescates.