Polémico caso
Así vivió el jurado el juicio contra Lindsay Clancy: "Tuvo que perder la cabeza, todo demostraba que amaba a sus hijos"
El contexto El juicio fue declarado nulo porque el jurado no llegó a un acuerdo unánime. Solo uno de los 12 miembros discrepaba sobre la absolución.

Resumen IA supervisado
El caso de Lindsay Clancy, acusada de matar a sus tres hijos en Massachusetts, sigue abierto tras la anulación del juicio por falta de unanimidad en el jurado. Clancy admitió el crimen, alegando un brote psicótico. Tres miembros del jurado han compartido su experiencia, destacando que la mayoría estaba a favor de absolverla y enviarla a un centro psiquiátrico, pero un miembro discrepó. La presidenta del jurado, Roni Carlson, explicó que no dudaban de su culpabilidad, sino de su capacidad para distinguir entre el bien y el mal. El juicio podría repetirse debido a la falta de consenso.
* Resumen supervisado por periodistas.
La causa contra Lindsay Clancy por la muerte de sus tres hijos sigue abierta. La mujer, de Massachussetts, admitió haberles matado pero alega que fue por un brote psicótico. El juicio fue anulado porque, tras una semana de deliberaciones, uno de los miembros del jurado discrepaba del resto, que abogaban por absolverla.
Ahora, tres miembros del jurado han contado qué ocurrió en esos días de debate y cómo vivieron el que se ha convertido en un caso muy polémico.
"Todo demostraba que amaba a sus hijos, así que se le tuvo que haber perdido la cabeza", ha declarado Roni Carlson, presidenta del jurado en una entrevista en el canal 'NBC10 Boston'.
La sentencia hubiese librado a Clancy de cumplir condena en prisión. En su lugar, habría sido enviada a un centro psiquiátrico. Pero ante la falta de unanimidad, el juicio ha quedado nulo y lo más probable es que se repita.
Carlson ha explicado que "no intentábamos averiguar si había matado a los niños. Lo hizo y ella lo admitía. Lo que intentábamos averiguar es si en aquel momento distinguía entre el bien y el mal".
Según ha relatado, en un momento llegaron a creer que ese miembro número 12, el único que discrepaba, iba a cambiar su voto. "Admitió (el hombre) que tenía dudas razonables, y entonces dijo: 'Pero sigo sin decir que no es culpable por razón de demencia'", ha afirmado.
Han asegurado que uno de los peores momentos del juicio fue escuchar la llamada del padre a emergencias. "Fue algo espantoso, y volvimos a llorar. Pensábamos: 'Dios mío, la desesperación, la angustia en su voz'", han lamentado.
Sin embargo, han insistido en que nada les llevó a pensar que Lindsay actuase de forma planificaada y deliberada.