Guerra en Ucrania
Así es el día a día en la 'Zona de Muerte', la franja más peligrosa del frente de batalla en Donetsk
Los detalles Allí cualquier movimiento puede ser el último y moverse a plena luz del día es prácticamente imposible. Los soldados ucranianos llevan consigo tres imprescindibles: un detector de drones, una batería extra y una escopeta.

Resumen IA supervisado
En la 'Zona de Muerte', una franja de hasta 40 kilómetros en el frente de batalla, la supervivencia depende de reaccionar en segundos ante los drones enemigos. Los soldados, equipados con detectores de drones, baterías extra y escopetas, enfrentan un entorno donde moverse de día es un riesgo mortal. El campo de batalla está cubierto de cables de fibra óptica que controlan los drones, mientras los soldados avanzan lentamente, aprovechando la noche o la niebla. Los civiles cercanos viven en una distopía, huyendo de las bombas. Los drones son responsables del 80% de las bajas rusas, según mandos ucranianos.
* Resumen supervisado por periodistas.
Seis disparos en seis segundos a un dron que se acerca es el límite entre la vida y al muerte. Así es el día a día en la 'Zona de Muerte', la franja más peligrosa del frente de batalla. Allí, soldados de ambos mandos que intentan sobrevivir ante los cientos de drones que descienden en picado, por lo que cualquier movimiento puede ser el último.
Se trata de una franja de hasta 40 kilómetros, según mandos ucranianos, en la que moverse a la luz del día es imposible. En el cielo, drones de reconocimiento vuelan en círculos, detectan calor, movimiento y sombras. Mientras, en tierra, los soldados llevan ahora tres cosas imprescindibles: detector de drones, batería extra y una escopeta.
El campo de batalla está cubierto de cables, como si se tratase de una telaraña gigante tejida con la fibra óptica que permite manejar a los drones a distancia y sin interferencias.
Dentro de esa zona ya no hay grandes avances mecanizados. Los soldados se arrastran durante días, se mueven de noche o esperan a la niebla para rotar posiciones. Y si un herido no puede caminar, envían un robot, un vehículo terrestre no tripulado que avanza lento, lo carga y vuelve. Y si el robot cae, el soldado espera a la niebla o al milagro.
Mientras, los civiles que residen cerca del frente viven en una distopía y tratan de escapar de las bombas recorriendo carreteras en las que el cielo casi no se ve.
Según mandos ucranianos, los drones son responsables del 80% de las muertes rusas en el campo de batalla.
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