Recursos cada vez más limitados
El agua, nueva arma geopolítica: ríos y presas que enfrentan a países en plena crisis hídrica
Los detalles La tensión aparece especialmente cuando un país situado en la parte alta de un río decide construir una presa o modificar su infraestructura hidráulica.

Resumen IA supervisado
La sequía y el calor extremo están agravando la situación hídrica en varios países, afectando a ríos cruciales como el Danubio y el Rin. El agua, recurso esencial para la vida, la agricultura y la energía, se convierte en un bien estratégico y potencial fuente de conflictos geopolíticos. Las fronteras políticas no coinciden con las naturales, complicando la gestión compartida de ríos y acuíferos. En África, el Nilo es un punto de tensión entre Egipto, Sudán y Etiopía, debido a la construcción de presas etíopes. En Asia, el río Indo es vital para Pakistán, que depende de un tratado de reparto con India.
* Resumen supervisado por periodistas.
La sequía y el calor extremo están llevando a algunos países a una situación cada vez más crítica. Los niveles de ríos fundamentales para millones de personas caen y algunos de los grandes cursos fluviales de Europa, como el Danubio o el Rin, sufren también los efectos de la falta de agua.
En un escenario de recursos hídricos cada vez más limitados, el agua se convierte en un bien estratégico. Un recurso imprescindible para el consumo humano, la agricultura y la generación de energía que, además, lleva décadas formando parte de algunos conflictos geopolíticos.
El agua puede convertirse así en una herramienta de presión diplomática e incluso en un arma de guerra. El problema es especialmente complejo porque las fronteras políticas no coinciden con las fronteras naturales de los ríos y acuíferos: "Son 153 países los que comparten ríos, lagos, acuíferos pero que, a pesar de compartir agua, no comparten ni sistemas políticos, ni necesidades, ni intereses", explica Jara Monter, analista internacional de 'El Órden Mundial'.
La tensión aparece especialmente cuando un país situado en la parte alta de un río decide construir una presa o modificar su infraestructura hidráulica: "Si tú tienes un río transfronterizo, empieza a haber problemas cuando el primer país o alguno de los del curso alto del río construyen una o más presas. Esto puede frenar, limitar, disminuir o aumentar el caudal del río que sigue fluyendo", señala.
Una decisión tomada aguas arriba puede tener consecuencias directas para los países situados más abajo. Uno de los ejemplos más claros se encuentra en África. El Nilo atraviesa Egipto y Sudán, pero sus principales fuentes se encuentran en Etiopía. Los tres países llevan años intentando alcanzar un acuerdo sobre el uso y reparto de sus aguas.
El principal punto de fricción es la construcción de grandes infraestructuras hidráulicas por parte de Etiopía: "Etiopía no solo no está dispuesta a alcanzar un acuerdo de este tipo, sino que tiene planes de seguir construyendo más presas", explica la experta.
Para Egipto, altamente dependiente del Nilo, cualquier modificación del caudal tiene una importancia estratégica. Para Etiopía, las presas son también fundamentales para sus planes de generación eléctrica y desarrollo económico.
Otro de los grandes focos de tensión está en Asia: Pakistán depende en torno al 80% del río Indo, un sistema fluvial que atraviesa zonas bajo administración india. India y Pakistán alcanzaron en los años 60 el Tratado de las Aguas del Indo, mediante el que establecieron un reparto de los recursos. India tendría acceso aproximadamente al 20% de las aguas y Pakistán al 80%.