CONDICIONES PARA LOS SEIS HOSPITALES PRIVATIZADOS
Los sanitarios no podrán elegir el centro público en caso de querer cambiarse
Los trabajadores de los seis hospitales públicos que pasarán a tener una gestión privada, deberán presentar una solicitud antes del 11 de octubre a su centro, indicando que se quieren quedar en él. Los que deseen cambiarse de centro no podrán elegirlo y el centro que les toque es irrenunciable.

La privatización deja en el aire el futuro laboral de 5.200 sanitarios en la Comunidad de Madrid. El personal fijo podrá elegir entre quedarse en su hospital bajo las órdenes de la empresa adjudicataria, pedir una excedencia o reclamar el traslado a un centro de gestión pública, sin poder decidir cual.
"Los sanitarios que soliciten el cambio de centro no podrán elegir el lugar de destino", cuenta Marta Hernández de la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid -AFEM-.
"No te dan opción a elegir ningún hospital, solamente por baremo", se queja una sanitaria. "El fijo que se quiera trasladar va un poco a ciegas. Primero tienes que decir que te quieres ir y es irrenunciable", explica otra sanitaria.
Las concesionarias están obligadas a ofrecer a los eventuales quedarse en sus puestos, pero en las condiciones que consideren oportunas. "Las condiciones son que tienen que respetar el empleo que existía en los hospitales", dice Enrique Ossorio, consejero de Economía.
"No nos han dado información de las nuevas condiciones. Nos vamos a subrogar a ciegas, porque es la única manera de conservar nuestro puesto de trabajo", se queja una sanitaria.
La consejería de sanidad apunta que las recientes concentraciones de sanitarios han sido minoritarias y que el ambiente está más calmado. "Aquellas famosas mareas blancas se convirtieron en olitas cuando conocieron las condiciones", afirma Enrique Ossorio.
"Los fijos manifestaran su voluntad de quedarse o cambiar. Los temporales tendrán que manifestarse si quieren ser contratados o no por la empresa adjudicatorio", explica Patricia Flores, viceconsejera de asistencia sanitaria de la Comunidad de Madrid.
Los sanitarios insisten en que no cesarán en su lucha y confían en que la justicia, que tendrá la última palabra, les de la razón.