La Comisión Europea ha propuesto una nueva ronda de sanciones contra Rusia, entre ellas un tope al precio del petróleo ruso que importa la Unión Europea y la prohibición a los ciudadanos europeos de poder formar parte de los consejos de administración de las empresas públicas rusas.

"Rusia ha escalado la invasión de Ucrania a un nuevo nivel", han indicado haciendo referencia al anuncio de Putin en el que desvelaba que habría una movilización militar parcial en Rusia.

Ahora, desde la Unión Europea han aclarado que "están decididos a hacer que el Kremlin pague el precio de esta nueva escalada" proponiendo nuevas sanciones.

En una breve declaración, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el alto representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, han presentado este paquete, el octavo desde el inicio de la agresión rusa, que incluirá medidas económicas para limitar la capacidad industrial y militar rusa.

Además, pretenden ampliar la 'lista negra' de individuos y empresas responsables de las consultas ilegales en Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia y la movilización de reservistas.

En concreto, Bruselas propone nuevas prohibiciones a importaciones de productos rusos en el mercado único europeo, con valor de 7.000 millones, además de extender el veto a exportaciones europeas en el campo militar y tecnológico con el que la UE busca minar la capacidad del Ejército ruso.

Asimismo, Von der Leyen ha planteado que se dejen de ofrecer servicios europeos a Rusia y que se prohíba a ciudadanos europeos sentarse en los consejos de administración de empresas estatales rusas. "No deberían poder beneficiarse de los expertos europeos", ha señalado.

Con respecto a la opción de fijar un precio máximo al petróleo ruso, la jefa del Ejecutivo europeo ha señalado que Bruselas pondrá sobre la mesa la "base legal" para aplicar ese techo al precio del crudo, en un intento de reducir los ingresos de Rusia y estabilizar los mercados.