La carrera de Superbikes del domingo en el Circuito de Montmeló tuvo varios momentos de máximo peligro en el que varios corredores salieron heridos. Los pilotos Tom Sykes y Alex Lowes sufrieron sendos atropellos con diferentes consecuencias.

El que peor resultado se llevó fue el piloto británico, quien marchaba por mitad de la parrilla en la segunda vuelta de la prueba, cuando se cayó de su moto y el piloto que pasaba por detrás, Lucas Mahias, no pudo sortearle.

No se mostraron imágenes de cómo sucedió el accidente, solo una toma posterior a la caída, en la que se ve a los dos pilotos ya separados de sus motos, con Sykes inmóvil en el suelo y Mahias preocupándose por su rival.

 

El accidente provocó la bandera roja, con lo que todos los pilotos volvieron al box, incluido el francés, quien explicaba a sus ingenieros lo sucedido con gestos, dando a entender que había sido él quien había chocado con Sykes de manera fortuita.

Durante el parón, la ambulancia hizo acto de presencia en el asfalto y trasladaron a Sykes al Hospital General de Catalunya con un fuerte golpe en la cabeza tras haber conseguido recuperar la consciencia del piloto.

 

Justo una vuelta antes de este atropello, en el arranque de la carrera, y en la misma curva, la primera del circuito, Alex Lowes perdió el control de su moto rodeado del resto de motos. Varios pudieron evitar colisionar con él y su moto, pero no todos.

Mientras deslizaba por el trazado, Loris Cresson, ya a muy baja velocidad acabó colisionando con el británico. La moto quedó por encima del cuerpo de Lowes, quien afortunadamente solo sufrió daños en su muñeca izquierda.

 

También una comisaria del circuito tuvo que ser evacuada por varias fracturas en los entrenamientos del viernes. Un fin de semana calamitoso que acabó con la victoria de Michael Rinaldi y con la noticia de que ninguno de los afectados corre peligro.