La gala de los Goya fue una noche en la que sí, después de tanto juego de palabras, triunfó la 'gloria'. Almodóvar se dejó el 'dolor' en la butaca y se dedicó a abrazar la 'gloria' en el escenario. La que le dieron por 'Dolor y Gloria' tres de los Goya más importantes: mejor película, mejor director y mejor guión.

"Me di cuenta de que estaba escribiendo de mí mismo y del paso del tiempo. Estáis todos en mi corazón y todos concentrados en este premio, muchas gracias", dijo Almodóvar tras recoger uno de los premios. En total fueron siete premios que culminaron con Antonio Banderas como mejor actor. "Se cumplen tres años desde que sufrí ataque al corazón y me habéis dado este regalo para celebrar ese nuevo cumpleaños. No solamente estoy vivo, sino que me siento vivo", manifestó el actor al recoger el Goya.

El Goya a mejor actriz de reparto también fue para Julieta Serrano. "Al equipo lo amo. Y a mi edad me siento muy estimulada", expresó Serrano tras recoger el premio.

Después de dos nominaciones, a la tercera, Belén Cuesta se consagró como la mejor actriz de esta edición. "Gracias por darme este personaje maravilloso, el personaje de mi vida", dijo la ganadora del Goya por 'La trinchera infinita'.

La vida te da sorpresas y esta es una muy grande para Benedicta Sánchez: se llevó el Goya a la mejor actriz revelación. Le faltaban "palabras" y pedía "ayuda" para rematarlo con su espontaneidad: "¿Me puedo ir ya? A mis nietos, que no se olviden de la yaya, que les quiere mucho".

Después de ganar el Forqué, el Feroz y el Gaudí, a Enric Auquer le faltaba completar el cuadruplete con el Goya, que se llevó a mejor actor revelación por su papel en 'Quien a hierro mata', producida por Atresmedia Cine. "Esto no lo voy a olvidar en mi vida", expresó un emocionado Auquer.

Fueron las hijas de Pepa Flores, Marisol, quienes recogieron en su nombre el Goya de Honor. "Querida Pepita, este Goya de Honor es para ti", dijo su hija María Estévez al recoger la estatuilla.

Historias de guerra, posguerra y montes abrasados que, como en toda fiesta y todo cabaret, baja el telón hasta la próxima función.