Consumo responsable
¿Cómo evitar el desperdicio de verduras y frutas este verano?
Recetas de cremas y zumos para dale una segunda vida a frutas y verduras este verano y así evitar el desperdicio alimentario.

El desperdicio alimentario sigue siendo un tema pendiente. Según el último Informe del Desperdicio Alimentario en España elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y que data del año 2023, durante ese año se desecharon 1.214 millones de kilos de alimentos. Una proporción muy elevada de esos alimentos, el 76,4 %, correspondió a productos que fueron desechados sin llegar a ser cocinados ni consumidos, es decir, en el mismo estado en que fueron adquiridos.
Para luchar contra el desaprovechamiento, recientemente ha entrado en vigor una nueva ley contra el desperdicio alimentario, más enfocada a la prevención de pérdidas a lo largo de toda la cadena alimentaria, y con medidas que afectan sobre todo a restaurantes y comedores. El reto sigue siendo, pues, reducir ese desperdicio en los hogares.
¿Cómo evitar el desperdicio de verduras y frutas?
Organizaciones como la OCU y FACUA insisten en la importancia de adoptar hábitos de consumo responsables para frenar el desperdicio alimentario. Además de planificar bien la compra, recomiendan evitar el exceso de productos perecederos. Con la llegada del calor y la época estival, esto se vuelve aún más relevante, pues las altas temperaturas aceleran la descomposición de los alimentos perecederos y acortan el tiempo de consumo deseable.
En caso de no haberlo calculado bien y tener alimentos cada vez menos frescos o a punto de perecer, lo mejor es darles una segunda vida. Las verduras sobrantes, por ejemplo, podrán convertirse en sopas, cremas o incluso pastas untables. Los restos de fruta, en zumos y batidos.
Las opciones son infinitas y las combinaciones también, aunque lo mejor siempre será tirar de imaginación y utilizar lo que tengamos a mano. Aquí algunas ideas para evitar desaprovechar alimentos y realizar un consumo responsable este verano.
Ideas para cremas
- Gazpacho. Esta sopa fría es uno de los clásicos del verano, y lleva tomate, pepino, pimiento, ajo, aceite de oliva y vinagre. Se puede innovar usando también sandía o cereza, que aportan un toque dulce y afrutado.
- Crema fría de calabacín y menta. Refrescante y ligera, es perfecta para los días calurosos de verano. Combina calabacín, cebolla, caldo de verduras y hojas de menta, que aportan un toque aromático y digestivo adicional.
- Vichyssoise. De origen francés, es otra de las recetas más tradicionales. Está elaborada con puerro, patata, cebolla y nata, Se sirve tradicionalmente fría, aunque también puede disfrutarse tibia.
- Salmorejo. Otra de las cremas veraniegas por excelencia, elaborada con tomate, pan, ajo, aceite de oliva y vinagre. Las personas con celiaquía, intolerancia o poco amor por el pan pueden utilizar aguacate como sustituto, ya que queda muy cremoso y con un toque diferente.
- Crema de zanahoria y jengibre. Dulce y a la vez picante, esta crema está hecha a base de zanahoria, jengibre fresco, cebolla y caldo de verduras. Posee grandes propiedades antiinflamatorias gracias al jengibre, y se puede servir a cualquier temperatura.
- Crema fría de remolacha. De color vibrante y sabor dulce, está elaborada con remolacha cocida, yogur, cebolla y un toque de limón, que potencia su frescura.
Ideas para zumos
- Zumo de melocotón y albaricoque. Almibarado y aromático, este zumo combina dos de las frutas más típicas del verano en nuestro país. Ambas son ricas en vitaminas A y C, y aportan antioxidantes que protegen la piel del sol.
- Zumo de sandía y menta. Muy hidratante y dulce, este zumo combina sandía, hojas de menta y un poco de limón exprimido.
- Zumo de pepino y lima. Esta receta original se prepara con pepino, jugo de lima y un toque de agua. Ácido y de sabor inconfundible, gracias a su alto contenido en agua favorece la hidratación corporal.
- Zumo de naranja y zanahoria. Rico en vitamina C y betacarotenos, este zumo mezcla naranja, zanahoria y un toque opcional de jengibre.
- Zumo de piña y hierbabuena. Este zumo exótico está elaborado con piña, hojas de hierbabuena y agua con gas o soda, lo cual aporta un toque de burbujas refrescante.