Australia, pioneros
Varios países mueven ficha para proteger a los menores de los peligros de las redes sociales
Los detalles Australia ordena desactivar 756.000 cuentas de menores de 16 años, entre Instagram y Facebook. España pretende implementar una medida similar y Francia ha prohido el uso de móviles en el instituto.

El Gobierno australiano ha ordenado a Meta desactivar 756.000 cuentas de menores de 16 años, entre Instagram y Facebook. España pretende implementar una medida similar. Otros países están actuando también en esa lucha por proteger a los menores de las redes sociales.
Francia ha sido de las primeros en proteger a los más vulnerables de las redes sociales. El regreso a las clases en septiembre, permitirá que para los menores de 15 años, no se van a crear nuevas cuentas.
"Les sumerge en la soledad, les hace sufrir porque no están preparados para ello. Son demasiados jóvenes", aseguraba Macron
El primer país en Europa, con una ley pareja a la pionera Australia, aunque más laxa, reduciendo de 16 a 15 la edad para que los adolescentes puedan tener una cuenta en las plataformas digitales, además de prohibir del uso de móviles en los institutos.
Indonesia, Malasia y Brasil cuentan también con la suya propia en vigor desde este año. Un camino nada fácil donde la educación en casa, en los colegios, insisten los expertos, es clave para que esta leyes funcionen, creando conciencia de los peligros que entrañan para la salud mental de los más pequeños.
"Las redes sociales están haciendo infelices a los niños. Facilitan que los acosadores les hostiguen y abusen de ellos", afirmaba el primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer.
Reino Unido, uno de los últimos en sumarse, ya prevé aprobarla para principios de 2027, al igual que Grecia o Canadá que van a presentar su proyecto de ley.
La exigencia del consentimiento parental es el escollo para que salga adelante en España. Aunque, en febrero el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmaba que se protegería los menores contra el salvaje oeste digital.
Un salvaje oeste en el que Portugal quiere incluir además los sitios de apuestas y juegos online.