'Tsunami Democràtic' se ha unido a una nueva plataforma: una aplicación móvil. La iniciativa que ha conseguido la movilización ciudadana de miles de personas afines al independentismo desde el pasado mes de septiembre comenzó en Telegram, posteriormente se lanzó a Twitter y ahora también organiza las protestas a través de una aplicación.

Jaime Gómez Obregón, un empresario, ha asegurado haberse descargado el APK de la aplicación para "destriparlo". A raíz de ello ha contado a través de Twitter los resultados que ha conseguido.

 

En primer lugar, el ingeniero ha descubierto que la app requiere de ser 'activada', pero apunta: "No por un actor central, sino por 'una persona de tu entorno próximo'. ¿Es quizá un mecanismo de validación para evitar infiltraciones y operaciones de 'falsa bandera'?", se ha preguntado.

Además, la plataforma asegura que existirán futuras movilizaciones pero, tal y coma apunta el empresario, "el dónde no parece estar empaquetado junto con la app": "Hay algún mecanismo de streaming", anuncia.

Otro de los datos que aporta el hilo de Twitter es que los servidores de descarga de la app estaban "intermitentemente caídos" después de que 'tsunami democràtric' anunciara su lanzamiento, por lo que "o hay cientos de miles de personas descargándola, o hay un intento (ineficaz) de dificultar su descarga".

Además, la aplicación no utiliza App Store ni Play Store para su descarga, sino que lo hace mediante el CND de Cloudflare, una infraestructura informática que permite la conexión de varios ordenadores distribuidos geográficamente en varios 'data centers'. El objetivo es evitar la censura que los primeros pudieran ejercer sobre ella, tal y como ha señalado Gómez.

"Como ya sucedió el 1-O, parece que hay una pensada arquitectura informática para descentralizar y anonimizar la difusión de la información, y para empoderar a individuos coordinados a través de canales sociales que son indemnes al cierre de un dominio", ha continuado explicando.

Por último, el empresario considera que el calendario de "próximos objetivos" podría estar circulado por la red P2P (redes de ordenadores que se conectan entre sí sin necesidad de contar ni con clientes ni con servidores fijos) con cifrado asimétrico. Si así fuera, "bastaría con difundir públicamente una clave" para que se volviese accesible a cientos de miles de personas, según ha sentenciado Gómez Obregón.