DISEÑO EXTERIOR
El SUV de Nissan que va a cambiar radicalmente de diseño y que hoy sigue siendo uno de los más inconfundibles
Un B-SUV fuera de toda norma estética. Este japonés atrae demanda con una apariencia que destaca desde los orígenes del modelo.

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Si estableciéramos un ranking de los 50 coches más vendidos del momento, este modelo japonés ahora mismo figuraría. Es el Nissan más vendido en España después del superventas Qashqai y, al cabo del primer semestre del 2026, registra más de 4.500 nuevas matriculaciones en el país. Su concepto estético le funciona como una verdadera vidriera, pues se distingue de los diseños de los SUV urbanos mediante un estilo deportivo sin concesiones.

El Nissan Juke nos enseña cómo ir en un crossover y llamar la atención como si condujeras un superdeportivo. El contraste es sustancial cuando lo comparas con referentes como el Toyota Yaris Cross, el Seat Arona e incluso el Peugeot 2008, que, aunque ensañe un lenguaje visual deportivo, se queda en el intento al lado del tratamiento de carrocería de este B-SUV.
En 4,21 metros de longitud, 1,82 de anchura –con espejos retrovisores plegados– y una altura de casi 1,60 metros –si sumamos la antena en forma de aleta de tiburón–, el Nissan Juke logra una apariencia por demás desacartonada, expresiva y agresiva ya sea que lo mires de perfil, de frente, desde atrás o en un tres cuartos.

El concepto de coche con alma aplica en este caso. "Lo diferente es bueno, destaca entre el resto. Eso es exactamente lo que queríamos conseguir con el Juke", dijo alguna vez Matthew Weaver, diseñador jefe de Exteriores de Nissan Design Europe al momento de su desarrollo. Aunque no deja de sonar a frase hecha, en este crossover está realmente a la vista.
Desde el primer prototipo, un SUV despreocupado por las formas
La robustez de su morro, el ángulo que forma el pilar delantero y la inclinada línea de techo que se complementa con las impredecibles superficies que el vehículo expone de la línea de cintura hacia abajo, los pasos de ruedas como actores principales, la personalidad de elementos como los faros delanteros y las afiladas luces traseras que acompañan con personalidad al diseño...

A un diseño en clave alienígena que encuentra su génesis en el prototipo que dio vida al primer Juke: el Nissan Qazana 2009 anticipó y propuso un concepto de urbano deportivo transgresor en tiempos en que el SUV no dominaba el mercado como lo domina ahora. Desde la primera generación, este B-SUV jamás se ha preocupado por las formas.
Romper el molde del coche generalista. Ahí radica el mérito del Nissan Juke, un SUV que desafía a sus rivales de segmento B a superlo en carácter, aunque sin éxito, lo más probable.
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