Viajar con nuestras mascotas en el coche es una práctica cada vez más habitual, algo que sin duda es de aplaudir siempre y cuando se realice de forma correcta. El problema es que 1 de cada 4 conductores admite haberse distraído alguna vez al volante por culpa de sus mascotas, distracciones que en su mayoría vienen dadas por el hecho de no haber sujetado debidamente a nuestras mascotas. Esta práctica no sólo es grave por el compromiso en seguridad que supone para pasajeros y la propia mascota, sino que está duramente perseguida por la ley.

En la actualidad la DGT establece diferentes sanciones en función de la situación en la que seamos cazados. Por un lado se considera una falta leve penada con 80 euros de multa si no llevamos correctamente a nuestra mascota, esto significa no llevar a nuestra mascota sujeta con algún tipo de arnés, en un transportín o empleando una zona separada del habitáculo físicamente. La DGT recomienda que el transporte de mascotas se realice siempre en transportín o haciendo uso de un espacio que puede ser separado del habitáculo mediante una reja, además se obliga al uso de un sistema de sujeción que impida que en caso de accidente nuestra mascota no se convierta en un proyectil dentro del habitáculo.

Pero el llevar a nuestra mascota de forma indebida también puede ser considerado como infracción grave si se prueba que esa situación tiene como consecuencia nuestra distracción, hecho bastante habitual cuando no transportamos de forma correcta nuestra mascota. En los casos en los que se detecte una distracción al volante o una falta de libre movimiento la multa puede moverse entre los 200 y los 500 euros y además estar acompañada con la detracción de hasta 6 puntos del carnet de conducir. Esta consideración como falta grave se iguala a otras distracciones como el uso del teléfono móvil o la manipulación de otros dispositivos al volante, de hecho en estos momentos también se está estudiando la consideración de fumar al volante como una grave distracción.