LA PROMESA SE COMPLICA
La conducción autónoma de Tesla choca contra otro obstáculo que podría preocuparte si ya tienes uno
El Cybercab podría estrenar un ordenador mucho más potente, alejando la posibilidad de que los Tesla actuales funcionen como robotaxis autónomos.

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Comprar un Tesla no solo debía servir para dejar atrás la gasolina. Según la visión presentada durante años por Elon Musk, sus propietarios podrían enviar el coche a trabajar como robotaxi mientras dormían o estaban en la oficina. Sin embargo, esa promesa se complica: el Cybercab podría necesitar un ordenador bastante más potente que el de los Tesla que circulan actualmente.
Las últimas informaciones apuntan a que el robotaxi de Tesla utilizará una versión mejorada del hardware AI4, con más memoria y posiblemente una arquitectura reforzada. Si se confirma, sería una señal preocupante para quienes esperaban que un Model 3 o un Model Y comprado hoy terminase conduciendo completamente solo mediante una actualización de software.

El Cybercab podría tener el doble de memoria
Los Tesla más recientes incorporan el denominado Hardware 4 o AI4. Su ordenador para la conducción asistida dispone de dos unidades de procesamiento, cada una acompañada por 16 GB de memoria, lo que suma un total de 32 GB.
Sin embargo, Tesla ya ha hablado de duplicar esa capacidad hasta alcanzar los 64 GB. También se especula con la posibilidad de introducir un tercer módulo de procesamiento que aportaría más potencia y, sobre todo, redundancia. Este último aspecto resulta especialmente importante en un vehículo sin volante ni pedales: si un ordenador falla, otro debe poder mantener el control.
Por ahora, estos cambios no han sido confirmados con todos sus detalles. Los indicios sobre el nuevo ordenador del Cybercab tampoco permiten saber si utilizará una evolución del AI4 o una primera versión del futuro chip AI5.
En cualquiera de los dos casos, la conclusión parece similar: Tesla considera que el robotaxi necesita más capacidad de procesamiento que sus coches particulares actuales.

Una actualización de software podría no ser suficiente
En España, Tesla ya ha mostrado su sistema Full Self-Driving supervisado. Puede gestionar la dirección, la aceleración, el frenado, los cambios de carril, las rotondas y las incorporaciones, pero sigue exigiendo que una persona permanezca atenta y preparada para intervenir.
El salto verdaderamente importante sería el FSD no supervisado. En ese escenario, el coche asumiría toda la conducción y podría desplazarse sin nadie al volante. Es precisamente la capacidad necesaria para convertir los Tesla particulares en robotaxis y permitir que generen ingresos para sus propietarios.
El problema es que Tesla ya ha reconocido las limitaciones de los vehículos antiguos equipados con Hardware 3. Elon Musk prometió una actualización para quienes compraron íntegramente el paquete FSD si ese ordenador no podía alcanzar la autonomía anunciada. No existe una promesa equivalente para los millones de coches con Hardware 4.
Actualizar estos últimos tampoco sería sencillo. No bastaría necesariamente con cambiar una pequeña centralita: podrían necesitar nuevos ordenadores, cámaras, cableado y otros componentes. Con millones de unidades ya en circulación, el coste industrial de la operación sería enorme.

El Cybercab se aleja de los Tesla que puedes comprar
El Cybercab ha sido concebido desde el principio para circular sin conductor. No tiene volante ni pedales y, por tanto, no dispone de un sistema humano de respaldo. O conduce de manera autónoma y segura o, sencillamente, no puede prestar servicio.
Esta diferencia explica por qué Tesla podría reservar para él un hardware específico. Pero también debilita la idea de que cualquier Model 3 o Model Y moderno podrá terminar haciendo lo mismo. Cuanto más distinto sea el ordenador del Cybercab, más difícil será defender que la autonomía total llegará a los coches actuales con una sencilla descarga.
El robotaxi de Tesla ya planteaba importantes obstáculos técnicos y legales antes de poder llegar a España, como explicamos al analizar cuándo podríamos ver el Cybercab en nuestras ciudades. Ahora se añade otra duda: quizá el coche autónomo que Tesla lleva años prometiendo no sea el que ya tienes aparcado en casa, sino uno diseñado específicamente para sustituir al conductor.
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