QUE PARA ESO SON DEL MISMO GRUPO
Por 80.000 euros, este SUV de Audi parece caro, pero comparte muchísimas cosas con el "Lambo" de medio millón de euros
La diferencia entre un SUV de 80.000 euros y un superdeportivo de medio millón no es tan grande como imaginas.

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Hay cosas que no se ven desde el asiento del conductor, y una de las más importantes es precisamente la que sujeta todo lo demás. Los grandes grupos automovilísticos llevan décadas compartiendo plataformas entre marcas que, sobre el papel, no tienen nada que ver entre sí. Pedro Bastida, mecánico de la ITV y creador de contenido en redes como @la_itv, lo ha explicado de forma clara mientras revisaba un Audi Q7 con más de 200.000 kilómetros encima, y lo que muestra deja bastante que pensar.

Un Q7 con pedigrí de superdeportivo
El Audi Q7 pertenece al Grupo Volkswagen (VAG)y comparte plataforma modular con el Porsche Cayenne, el Bentley Bentayga y el Lamborghini Urus. Así de simple, y así de bestia.
Pedro lo resume bien en su vídeo: "Esto podría ser un Lamborghini, un Porsche o incluso un Bentley, pero en realidad es un Audi Q7". La base técnica que sustenta estos cuatro modelos es la misma, aunque luego cada marca le meta su propio motor, su suspensión específica y su acabado interior. Lo interesante es que esa arquitectura común está diseñada para aguantar motorizaciones potentes, sistemas de tracción integral avanzados y soluciones de suspensión realmente complejas, así que no estamos hablando de una plataforma cualquiera.
La pregunta que lanza el propio mecánico resulta inevitable: ¿tiene sentido que un coche de 80.000 euros comparta esqueleto con otro que supera los 500.000? Desde el punto de vista del comprador del Q7, la respuesta es bastante obvia, porque significa que estás rodando sobre una ingeniería pensada para lo más alto del catálogo.

200.000 kilómetros y como nuevo
El estado del Q7 que aparece en el vídeo es lo que más llama la atención porque con más de 200.000 kilómetros recorridos, el tren delantero no presenta signos de deterioro estructural ni deformaciones visibles, y los materiales mantienen un aspecto más que digno para ese rodaje.
Pedro señala el brazo de suspensión, la barra estabilizadora y el conjunto general de los bajos, porque todo transmite una solidez que normalmente asociamos a coches de gama muy superior. La plataforma ha demostrado ser robusta y versátil tras años de uso intensivo, así que el argumento de la calidad compartida se sostiene con hechos reales, no solo con fichas técnicas.
Si lo tuyo es comprar coches pensando en el largo plazo, este dato te viene muy bien. Podrías estar conduciendo un SUV premium con una base mecánica capaz de aguantar lo que le echen, y eso se traduce en menos problemas y mejor valor residual con el paso de los años.

El imperio que empezó con un Escarabajo
El Grupo VAG nació en 1937 para fabricar el Volkswagen Tipo 1, aquel mítico Escarabajo diseñado por Ferdinand Porsche que acabó convirtiéndose en uno de los coches más vendidos de la historia. Desde entonces, el conglomerado alemán ha crecido hasta reunir marcas tan dispares como Bentley, Bugatti, Lamborghini, Ducati, SEAT, Škoda, Cupra o Porsche.
Esa diversidad es precisamente lo que permite compartir plataformas entre segmentos tan distintos. La estrategia industrial tiene todo el sentido, porque desarrollar una arquitectura desde cero cuesta miles de millones, y repartir ese coste entre varias marcas abarata la producción sin sacrificar calidad, y al final el comprador del Audi Q7 se beneficia directamente de una inversión pensada también para superdeportivos.
Vamos, que la próxima vez que alguien te diga que tu Q7 es "solo un Audi", ya sabes qué responderle. Debajo de esa carrocería hay más pedigrí del que parece, y un mecánico de la ITV lo ha confirmado con sus propias manos.
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