Desde hace algunos años se han descubierto que las moléculas o principios activos para tratar la diabetes tipo 2 pueden, pero a distintas dosis, tratar también la obesidad : adelgazar y reducir algunos kilos. Uno de los medicamentos más conocidos hasta el momento es Saxenda cuyo principio activo, liraglutida, comparte también con un fármaco para tratar la diabetes 2.

Otro de ellos, ahora viral entre los jóvenes en redes sociales, es Ozempic cuyo principio activo es semaglutida y en este caso sirve sólo para tratar la diabetes y tratar también a las personas con obesidad que tengan diabetes, no para tratar únicamente la obesidad. Es decir, para beneficiarse de este fármaco, la persona con obesidad tiene que padecer también diabetes tipo 2.

La demanda de Ozempic a finales del año pasado fue tal que las personas con diabetes tipo 2 tenían problemas para encontrarlo en las farmacias. El motivo fue su popularización en redes sociales por su efecto adelgazante; efecto por supuesto, mal entendido. Porque como cualquier otro fármaco, un uso diferente al que está indicado puede conllevar muchos riesgos. Aquí, en este video, lo explicaba la farmacéutica Marian García, más conocida como Boticaria García.

La clave de los medicamentos está -insistimos- en las dosis. Y esto es algo muy importante a tener en cuenta porque cambia totalmente el efecto del medicamento. Así, tal como explicó a laSexta.com la la Dra. Andreea Ciudin Mihai, coordinadora Unidad de Tratamiento Integral de la Obesidad del Hospital Universitario Vall Hebron y miembro de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) :

  • Semaglutida 1mg/semana está comercializado como Ozempic y está indicado para personas con diabetes y para personas con obesidad que tengan diabetes (no sólo obesidad).
  • Por otro lado, semaglutida 2,4mg/semana está indicado para tratar únicamente la obesidad en adultos y el medicamento se comercializa con el nombre de Weygovy, disponible en Europa desde 2022.

Pero, según diversos estudios, tal como explicaba la doctora Ciudin, los ensayos están obteniendo muy buenos resultados para tratar la obesidad infantil, más concretamente en mayores de 12 años. "Está en vías de aprobación", aseguraba.

Fármacos para la diabetes, financiados (para la obesidad no)

Lo mismo pasa con Saxenda y liraglutida. Esto es, liraglutida 1,8mg/día, comercializado como Victoza, está indicado (al igual que Ozempic) para tratar la diabetes tipo 2 y para personas con obesidad que tengan diabetes (no que tengan sólo obesidad). Mientras que liraglutida hasta 3mg/día (comercializada bajo el nombre de Saxenda) está indicada para tratar sólo la obesidad en adultos, y desde el año 2021 también trata la obesidad a niños mayores de 12 años.

Otra diferencia importante y clave, sin duda, en estos fármacos es su financiación: los indicados para trata la diabetes tipo 2 sí están financiados por el SNS, mientras que los indicados para tratar sólo la obesidad (Saxenda y Weygovy) no lo están.

Y uno de los motivos es porque la obesidad no está reconocida aún como enfermedad y tal como reivindicaba la doctora María del Mar Malagón, presidenta de SEEDO, "es fundamental que se reconozca como una enfermedad crónica, que interviene en el desarrollo de numerosos factores de riesgo para la salud y la aparición de otras enfermedades crónicas, pero que es prevenible y tratable". Porque es importante insistir, tal como manifiestan los expertos de esta sociedad científica es que sí, "la obesidad se puede tratar".

  • En España, un 20% de la población adulta tiene obesidad y más de un 35% sobrepeso.
  • En cuanto a la población infanto-juvenil, hasta 1 de cada 3 niños tiene sobrepeso y obesidad.

Semaglutida 2,4mg, también para menores (obesidad infantil)

Para los niños mayores de 12 años, sólo existe Saxenda para tratar la obesidad. Pero como hemos comentado más arriba, se están realizando estudios de semaglutida 2,4mg a la semana (Weygovy) que de momento están obteniendo buenos resultados.

Tanto que recientemente, se ha publicado un estudio en la revista Obesity concluyendo que el 73,7% de los participantes tratados con semaglutida 2,4mg y con una intervención en el estilo de vida de dieta y ejercicio, habían bajado al menos un peldaño en la escala de obesidad, frente al 19% que habían sido tratados con placebo.

Las conclusiones del estudio sostenían por tanto que "la semaglutida fue muy eficaz para reducir la categoría del IMC. Durante el tratamiento, el IMC de la mayoría de los participantes del ensayo mejoró en ≥1 categoría y  más del  40% alcanzó una categoría por debajo del umbral de obesidad".

No obstante, es importante recalcar, tal como así han comentado los expertos a lo largo de esta sección, la importancia de añadir al tratamiento farmacológico cambios en el estilo de vida de dieta y ejercicio: "Los fármacos por sí solos no hacen nada, no hacen milagros. Siempre deben ir acompañados de esos cambios en el estilo de vida. La dieta y el ejercicio físico son fundamentales", afirma a la Sexta.com el doctor Esteban Jódar en Así son los fármacos para adelgazar y tratar la obesidad.

Y por supuesto, todos -absolutamente todos- los fármacos que hemos citado en este artículo deben ir siempre prescritos y sobre todo supervisados por un profesional, de lo contrario, igualmente, su uso podría conllevar riesgos. Este tipo de fármacos no son para todas las personas sino que tienen unas indicaciones muy concretas y por ende, deben ser siempre prescritos y supervisados.