Alguna vez, casi seguro, nos hemos hecho esta pregunta: ¿Cuál es mejor, la mantequilla o la margarina? ¿Cuál de estas dos grasas es más saludable?

Lo cierto es que siempre es mejor optar por grasas insaturadas o saludables como es el aceite de oliva virgen, que sería la mejor opción de todas, pero entre mantequilla y margarina hay una de ellas que podemos consumir en mayor medida.

Veamos primero cuáles son los ingredientes de cada una de ellas. Miguel Molinero, dietista-nutricionista, miembro del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de la Comunidad de Madrid (CODINMA) explica a laSexta.com sus diferencias.

Mantequilla: ingredientes

"La mantequilla es una emulsión de agua en aceite, y se conoce como un producto graso derivado de la leche y/o de productos de la leche, de forma exclusiva", indica.

Así, como ingredientes encontramos generalmente, "leche y/o productos derivados de la leche; pero también están permitidos el cloruro de sodio o la sal, agua y fermentos bacterianos inocuos que produzcan ácido láctico y/o sirvan de modificadores del sabor y/o aroma (como se indica en el Códex Alimentario)".

De entre todas las mantequillas que vemos en el mercado, la mejor de todas sería aquella que contenga estos ingredientes: leche semidesnatada, fermentos lácticos y algo de sal. Mejor siempre, escoger aquellas que sean reducidas en sal.

Margarina: ingredientes

Por su parte, explica Molinero, "la margarina es una emulsión, habitualmente de agua en aceite, pero se obtiene principalmente a través de grasas y aceites comestibles. Estas grasas y aceites no proceden de la leche y suelen ser vegetales".

Por tanto, entre los ingredientes que se pueden presentar en la margarina, "a parte de las grasas y aceites comestibles, encontramos también vitaminas, cloruro sódico, azúcares o edulcorantes, proteínas comestibles (Códex Alimentario)".

Igualmente, de entre todas las margarinas que existen en el mercado, la mejor opción serían aquellas que contengan los siguientes ingredientes: aceite de oliva virgen extra, emulgente, vitaminas y algo de sal (también mejor, si es reducida en sal).

La mantequilla es mejor, pero no es un grasa saludable

Vistos los ingredientes de cada uno de estos alimentos, debemos decir que "la mejor opción será la mantequilla", afirma Molinero.

Y la razón es porque, indica el experto, "a pesar de que se ha mejorado el procesado y la materia prima que se utiliza en su elaboración, la margarina nos aporta grasas trans producidas durante el proceso de hidrogenación que sufren los aceites y grasas vegetales para su obtención".

"Y esas grasas trans son más peligrosas a nivel cardiovascular que las grasas que aporta la mantequilla que serían grasas saturadas", informa.

De ahí que sea importante recordar cuáles son las tres clasificaciones de grasas que existen:

  • Grasas insaturadas o saludables: son aquellas grasas buenas que podemos y debemos incluir a diario en nuestra dieta. por ser además cardiosaludables. Éstas a su vez se dividen en dos: grasas monoinsaturadas (aceite de oliva, aguacate y frutos secos) y grasas poliinsaturadas que contienen omega 3 y omega 6 (pescado azul, aceite de semillas y frutos secos, sobre todo, las nueces).
  • Grasas saturadas: proceden fundamentalmente de grasas animales como carnes o mantequillas y no deben superar el 10% de las calorías totales de la dieta, según las recomendaciones. Los alimentos que las contienen son carnes, productos lácteos, huevos... Su consumo puede ser diario, pero sin superar ese 10%.
  • Grasas trans: según las recomendaciones nutricionales, el consumo de estas grasas debería ser ocasional, y representar menos del 1% de las calorías totales. Presentes en alimentos como bollería, pastelería o aperitivos industriales y algunas margarinas, tal como se puede comprobar en este artículo dedicado a las grasas de la Fundación Española del Corazón (FEC).

En total, y según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para llevar una alimentación sana, "las grasas no deberían superar el 30% de la ingesta calórica total" o lo que es lo mismo "menos del 30% de la ingesta calórica diaria procedente de grasas", tal como indica este organismo.

Dicho esto, podemos concluir que sí, que "podemos consumir mantequilla, pero siempre es recomendable (y mejor) priorizar otras fuentes de grasas de mejor calidad, como puede ser el aceite de oliva", señala el experto.