
Byung-Chul Han
Traducción: Lara Cortés Fernández
Editorial: Paidós
Año de publicación original: 2026
El ghosting, más que una moda, es un síntoma de la mala salud de nuestra sociedad. Así lo cuenta Byung-Chul Han en uno de los primeros capítulos de su Sin respeto, el último ensayo que la gran estrella de la filosofía del siglo XXI ha publicado de la mano de Paidós.
Dejar mensajes sin contestar supone entender al otro como alguien prescindible, como un objeto reemplazable
Dejar mensajes sin contestar supone entender al otro como alguien prescindible, como un objeto reemplazable. Nos despoja de nuestra responsabilidad hacia los demás, pero es que la comunicación digital a la que tan fácilmente nos hemos acostumbrado y el narcisismo de nuestros días han conseguido que consideremos a quien no es nosotros como alguien con muy poca utilidad.
Y nada más lejos de la realidad. Una sociedad fuerte y sana protege a sus miembros, les aporta unos valores que generan una sensación de seguridad y de justicia. Si esos puntos de referencia se pierden, si no hay unas costumbres, unos usos que seguir, nadie temerá salirse del camino común. La falta de vergüenza es por tanto causa y consecuencia de la pérdida de valores de la sociedad moderna.
Sociedad del rendimiento
El respeto se convierte así en un elemento en peligro de extinción en nuestras sociedades modernas. Marcadas todas por la extrema competencia, el neoliberalismo salvaje y la desinhibición digital, y con los ojos de la mayoría puestos en su propio ombligo, lo que le ocurra al de al lado no importa.
La cortesía es cosa del pasado, ahora la humillación pública se ha convertido en moneda de uso corriente
La atención ha sustituido al respeto, base de la convivencia en otro tiempo. Si generas interés, captas la atención de tus iguales, pero eso tampoco te asegura su respeto. Es más, la cortesía es una cosa del pasado y ahora la humillación pública se ha convertido en moneda de uso corriente.
En definitiva, la sociedad del rendimiento ha sustituido a la sociedad del respeto. Porque al luchar cada uno por sí mismo y ver al otro como un rival se deja de respetar, lo que provoca una caída general de la autoestima y con ella desaparecen los vínculos sociales que cimentaban todo el entramado social.
La estrella que vino de Oriente
Byung-Chul Han estudió metalurgia en su Corea del Sur natal. Pero un accidente en su casa cuando trabajaba con unos productos químicos en una práctica universitaria le llevó a dejar la carrera. Apremiado por su familia y el férreo carácter de la sociedad surcoreana, decidió salir del país para dedicarse a otra cosa que le atrajera más.
Llegó a Alemania sin saber una palabra del idioma y se matriculó en Filología Alemana y Teología en la Universidad de Múnich. Tras licenciarse con un expediente ejemplar, se matriculó en Filosofía en la Facultad de Friburgo, donde se doctoró con una tesis sobre Heidegger.
En 2010 publicó 'La sociedad del cansancio' donde analizaba el paisaje patológico de las comunidades modernas
Desde ese momento dedicó su tiempo a dar clases de Estudios Culturales, Filosofía y Teoría de los Medios en diferentes universidades de Europa y a escribir ensayos. Uno de ellos, La sociedad del cansancio, publicado en 2010, en el que analizaba el paisaje patológico de las comunidades modernas donde cada vez hay más enfermedades neuronales, cambió su vida definitivamente.
Su análisis de la sociedad enferma en la que todavía no sabíamos que vivíamos generó tanta atención que la propia sociedad de consumo que denunciaba le fagocitó, convirtiéndole en un producto más. Recibió distinciones y reconocimientos por todo el mundo, como el Premio Princesa de Asturias el año pasado.
Por eso, durante los últimos quince años ha peleado por salirse de los circuitos de la productividad y los réditos económicos, pero sigue generando tanta atención que cada nuevo libro suyo es todo un acontecimiento. Y Sin respeto no es una excepción.
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