ESPECTACULAR

Sinestesia: El restaurante inmersivo de Madrid donde los colores tienen sabor

¿Sabes a qué saben los colores? El nuevo restaurante inmersivo de Madrid, Sinestesia, tiene la respuesta a esta pregunta gracias a un menú de 7 platos diseñado para un auténtico viaje multisensorial.

Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid

Plato del restaurante Sinestesia, en MadridIrene Picazo

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En muchas ocasiones os hemos hablado de restaurantes espectaculares de Madrid que merece la pena visitar, al menos, una vez en la vida. Pero este que os traemos hoy es, sin duda, uno de los más sorprendentes (y recién llegados) de la capital. El chef Kiko Moya, ganador de 2 Estrellas Michelin y 3 Soles Repsol con L'Escaleta, es el asesor y coordinador de la nueva y original propuesta del restaurante Sinestesia. Esta experiencia gastronómica inmersiva combina tecnología y alta cocina para sumergir a los comensales en un viaje multisensorial diseñado para dar respuesta a la pregunta: ¿A qué saben los colores?.

En torno a una única mesa, 16 comensales podrán vivir una experiencia multisensorial de dos horas y media que combina sorpresa, diversión y dinamismo gracias a diversos estímulos audiovisuales proyectados en el espacio a medida que se va presentando el menú. A través de locuciones, Sinestesia construye una narrativa en la que imágenes, sonidos, mensajes, sabores y texturas son clave para vivir una experiencia inolvidable.

Ubicado en el innovador Centro Comercial Caleido (P.º de la Castellana, 259, E), en los bajos de la torre homónima y junto a la zona de las Cuatro Torres, Sinestesia nace para ofrecer una experiencia multisensorial única. El equipo del restaurante plantea un menú que tiene el reto de traducir al lenguaje gastronómico, la extraordinariamente rica variedad de sensaciones. Un auténtico viaje al sabor de los colores.

El menú, de un precio único de 270 €, maridaje incluido (190 euros sin maridaje), supone la tangibilización gastronómica de cada uno de los colores que los comensales "visitan" en las 7 etapas de la experiencia. Cada etapa del viaje se abre con ingeniosa reflexión acerca del papel que cada color juega en nuestro mundo, así como de su capacidad para jugar con nuestras percepciones y emociones.

Una experiencia para comensales que exigen algo más que una simple vivencia gastronómica y que demandan un momento único y sensorial capaz de complementar y expandir todo lo que los chefs son capaces de ofrecer con sus platos. Estímulos audiovisuales que, sincronizados con texturas y sabores, transporten a quien se sienta a una mesa a lugares en absoluto accesibles en un restaurante tradicional.

Platos del restaurante Sinestesia

- Color morado: Salmorejo de remolacha, pétalos de cebolleta y gel de agua de rosas. Armonizado con un champagne rosado de burbuja fina y sutiles aromas a frutos del bosque.

Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid
Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid | Irene Picazo

- Color azul: Quisquilla marinada en sal cítrica, fideos traslúcidos, alioli y sofrito ligeramente picante. Maridado con chardonnay afrutado de lo más sorprendente ya que gracias a la piel de la uva lo convierte en un blanco con tonos azules.

Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid
Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid | Irene Picazo

- Color verde: Hummus cremoso de alcachofa y AOVE coronado con snaks de alcachofa, brócoli, guisantes liofilizados y espárragos trigueros. Acompañado con un vino chispeante del sur que se mezcla y embotella en Inglaterra. Este vino es fresco y aromático ya que viene infusionado con flor de sauco y hierbabuena (una versión inglesa del rebujito Andaluz).

Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid
Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid | Irene Picazo

- Color amarillo: Arroz del Senyoret y gamba roja servido en llauna, con emulsión de su propio coral. Acompañado con un vino blanco fermentado en barrica, un vino elegante y de larga persistencia, fresco y de acidez equilibrada, con toques sutiles de madera, capaz de responder a la perfección al contundente sabor de este arroz de pescado.

Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid
Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid | Irene Picazo

- Color naranja: Huevo de oro: Migas de patata y panceta salteadas, huevo pochado, espuma de patata y láminas de trufa. Armonizado con un espumoso, vivo y delicado con aromas cítricos de flores blancas.

Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid
Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid | Irene Picazo

- Color rojo: Tira de asado de Wagyu sobre parmentier negra, vainilla y ceniza de cebolla. Armonizado con un tinto de Alicante. Un vino de la variedad monastrell, cabernet Sauvignon y Alicante Bouschet. Su equilibrio de madera y fruta es perfecto para acompañar esta gran carne, persistente y envolvente.

Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid
Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid | Irene Picazo

- Gran final - Arcoíris de colores: Supermousse de chocolate acompañado de espuma de café y helado de avellanas del Piamonte. Acompañado del cóctel Sinestesia Colors, un cóctel cítrico con aromas de Yuzu, fruta de la pasión, jengibre y un lienzo de colores que dependiendo del color que bebas, su sabor es diferente.

Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid
Plato del restaurante Sinestesia, en Madrid | Irene Picazo
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