PORTUGAL

Sortelha, la piedra del beso y la cabeza de la vieja

Sortelha es una aldea portuguesa no tan conocida como otros pueblos con encanto pero muy interesante.

Castillo de Sortelha, Portugal

Castillo de Sortelha, Portugal Pixabay

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Sotelha es una aldea histórica portuguesa de la región de Beira Interior, muy cerca de la frontera española, es un lugar muy sorprendente porque por sus calles y casas parece no haber pasado el tiempo, adentrase en Sortelha es una suerte de viaje a la Edad Media.

¿Y qué descubrirás si te animas a realizar ese viaje en el tiempo y a Portugal? Una aldea construida sobre un macizo granítico que conserva perfectamente su trazado medieval con sus casas de piedra amontonadas alrededor del castillo siguiendo la estructura irregular del suelo que las soporta; se conservan también buena parte de las murallas que son a su vez parte de la estructura del propio pueblo y que Sortelha es algo así como un laberinto de casas encerradas en una fortaleza.

Sortelha, Portugal
Sortelha, Portugal | Imagen cortesía de Turismo de Portugal

Lo más excepcional de Sortelha es que, aunque lo parezca, no es un pueblo reconstruido para el turismo ni cosa semejante, es una aldea perfectamente conservada cuya estructura es la que es y no otra por su ubicación y por los usos que tuvieron sus espacios durante siglos: Sortelha era un bastión defensivo portugués por su cercanía con la frontera con España y por su altura, era un lugar fácil de defender y difícil de atacar, por eso se amplió y fortificó durante siglos, no es un pueblo con un castillo sino una fortaleza con castillo y pueblo que, por lo demás, conserva importantes estructuras más allá del castillo y la muralla, se conserva también la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, algunas capillas, antiguas casas señoriales y el viejo hospital de la Misericordia.

Sortelha, Portugal
Sortelha, Portugal | Imagen cortesía de Turismo de Portugal

Más allá del viaje en el tiempo que nos regala Sortelha hay otra razón, dos realmente, que hacen que merezca la pena visitarlo y que no tienen que ver con su estructura y construcción sino con su geología, nos referimos a la piedra del beso y la cabeza de la vieja… con esos nombres cabe que imagines lo que son porque son, exactamente, lo que dicen ser: se trata de rocas que, por el efecto de la erosión, se han convertido en una suerte de esculturas naturales. La piedra del beso son dos piedras unidas por un punto que parecen estar besándose y la cabeza de la vieja recuerda a un rostro humano que parece permanecer vigilante…

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