BIBLIOTECAS
¿Sabías que la Biblioteca Joanina utiliza, todavía hoy, murciélagos para proteger sus libros?
No son pocas las visitas imperdibles en la ciudad universitaria portuguesa por excelencia, Coimbra, pero su biblioteca es, sin duda, una de ellas.

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Así como Guimaraes para por ser la cuna histórica de cultura, Coimbra es sin duda su epicentro cultural, no en vano esta ciudad es la Salamanca del país luso porque aquí está la Universidad más antigua de Portugal que es también una de las más antiguas de Europa; y esta Universidad tiene una de las bibliotecas más bonitas del mundo, la Biblioteca Joanina.
La Biblioteca Joanina fue concebida allá por del S.XVIII como lo que es, todo un monumento al conocimiento y a la riqueza del entonces imperio portugués que tiene, además, una historia de lo más curiosa, a la altura de las leyendas más espectaculares del mundo: los libros de esta biblioteca están protegidos por… murciélagos. Pero empecemos por el principio:
Esta biblioteca se construyó entre los años 1717 y 1728 durante el reinado de Juan V, de ahí que fuera denominada como Biblioteca Joanina; en la época en la que la Universidad de Coimbra levantó esta biblioteca llegaba a los puertos portugueses oro procedente de Brasil, algo que salta a la vista en el interior de este precioso recinto.

La biblioteca cuenta con tres grandes salas intercomunicadas que lucen estanterías en dos alturas elaboradas con maderas exóticas y rematadas en tonos dorados; los techos de la biblioteca también se pintaron y, aunque cada sala cambia ligeramente sus colores, son el negro, el rojo y el verde, además del dorado, los que dominan sus espacios; el interior, que es rico y espectacular a rabiar, llama si cabe más la atención porque el edificio en el que está ubicada, en su arquitectura, es sobrio y elegante, mucho más sencillo que su interior.
Datos interesantes e incluso sorprendes de la Biblioteca Joanina
El primero tiene que ver con su estructura: los muros exteriores del edificio tienen un grosor que supera los dos metros ¿por qué razón? Porque así es más fácil mantener unas condiciones interiores estables lo que es esencial para la conservación de los libros.
El segundo aspecto llamativo nos lleva hasta las estanterías que no se elaboraron en madera de roble por casualidad sino por su resistencia y densidad y porque se trata de una madera más dura frente al ataque de determinados insectos, esto también es un detalle pensado para proteger los libros.
Y no todo queda ahí, está el espinoso asunto de los murciélagos que te anticipábamos párrafos atrás: no es una leyenda, es realidad, desde hace al menos 250 años hay dos colonias de murciélagos viviendo en el edificio de la Biblioteca Joanina; estos murciélagos se alimentan de insectos que podrían destrozar los libros así que mantener a los murciélagos en el interior del edificio tiene también como fin la protección de los libros.

Esta biblioteca cuenta también una historia inquietante: por debajo de su planta noble hay un espacio que no se podía visitar hasta hace unos años, entones se usaba para trabajos de conservación de los libros pero antes tuvo otro uso: fue la prisión académica de la Universidad; hasta el año 1834 la Universidad de Coimbra gozaba del Foro Académico, un privilegio según el cual tenía jurisdicción propia y no estaba sometida a la justicia ordinaria. Cuando hacían uso de ese foro y condenaban a alguien esa persona no iba a la cárcel con delincuentes comunes sino a este espacio de la Universidad, su propia cárcel con sus celdas, sala de visitas, oratorio y por supuesto letrinas.
¿Y cuántos libros o qué libros guarda la Biblioteca Joanina para que sea tan importante su conservación? Aquí se guardan alrededor de 60.000 volúmenes repartidos en los tres pisos del edificio y unos 40.000 de esos 60.000 son volúmenes raros que data de los siglos XVI, XVII y XVIII; son luiros de teología, derecho, medicina, filosofía, geografía y ciencias.
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