TURISMO DE SUPERMERCADO
Ni monumentos ni museos: la inesperada visita que cada vez más turistas incluyen en sus viajes
El turismo de supermercado convierte una compra cotidiana en una forma económica de descubrir los sabores, precios y costumbres del destino que visitamos.

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Visitar monumentos, recorrer museos y probar la gastronomía local son algunos de los planes habituales durante cualquier viaje. Sin embargo, cada vez más turistas incluyen en sus itinerarios una parada mucho menos evidente: el supermercado.
Esta práctica se conoce como grocery store tourism o turismo de supermercado y consiste en recorrer supermercados, tiendas de alimentación y establecimientos de conveniencia para descubrir productos que no existen en nuestro país.
Aunque muchos viajeros llevan años haciéndolo por curiosidad, los vídeos publicados en TikTok, Instagram y YouTube han convertido esta costumbre en una auténtica tendencia. Los usuarios enseñan sus compras, prueban aperitivos frente a la cámara y comparten los artículos más extraños que encuentran.
Una forma diferente de conocer el destino

Los supermercados permiten observar qué alimentos consumen los habitantes, cuánto cuestan los productos básicos y qué sabores predominan. Las secciones de pan, quesos, bebidas o platos preparados ofrecen una pequeña ventana a la vida cotidiana del país.
Japón destaca por sus tiendas abiertas las 24 horas y sus numerosos platos preparados; Francia, por sus quesos y mantequillas; e Italia, por la variedad de pastas, embutidos y productos regionales.
España también despierta la curiosidad de los turistas extranjeros gracias al jamón, las conservas, el aceite de oliva, los dulces tradicionales y determinados productos que solamente encuentran en algunas cadenas.
Recuerdos más baratos y originales

El precio es otra de las claves de esta tendencia. Comprar un producto típico en un supermercado suele ser más barato que acudir a una tienda de recuerdos situada junto a una atracción turística.
Según un estudio de Expedia, el 39% de los viajeros visita supermercados durante sus vacaciones y un 44% busca productos locales que no puede comprar en casa.
En lugar del habitual imán para la nevera, estos turistas regresan con chocolatinas, especias, conservas o aperitivos. Una forma económica de conocer otra cultura y, además, llevarse a casa un recuerdo que también se puede comer.
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