UN NUEVO ATRACTIVO
El inesperado turismo espacial que triunfa en China: multitudes viajan para ver despegar cohetes
Miles de personas se reúnen en las playas de la isla de Hainan para contemplar unos lanzamientos que se han convertido en auténticos espectáculos turísticos.

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No hace falta viajar al espacio para disfrutar de unas vacaciones fuera de este mundo. En China, cada vez más personas organizan sus escapadas alrededor de los lanzamientos de cohetes, capaces de congregar a miles de espectadores en las playas cercanas a las bases espaciales.
El epicentro de este fenómeno se encuentra en Wenchang, una ciudad de la isla tropical de Hainan que alberga uno de los principales centros de lanzamiento del país. Cuando despega un cohete, residentes y turistas se concentran en lugares como la playa de Qishui Bay con sus teléfonos preparados para grabar el momento.
De operación espacial a espectáculo turístico

El pasado 10 de agosto, miles de personas aguardaron hasta la noche para presenciar el lanzamiento de un cohete Larga Marcha 7A. El vehículo iluminó el cielo poco después de las ocho, aunque la misión terminó con una explosión durante el ascenso. La multitud contempló la enorme bola de fuego desde la distancia y muchos espectadores no supieron inicialmente que se había producido un fallo.
Pese al incidente, el acontecimiento demostró hasta qué punto los lanzamientos se han convertido en una atracción turística. Las playas y miradores cercanos al centro espacial se llenan, mientras hoteles, restaurantes y comercios aprovechan la llegada de visitantes.
Wenchang combina además esta actividad con los atractivos habituales de Hainan: playas, clima tropical y grandes extensiones de cocoteros. Los turistas pueden visitar espacios dedicados a la divulgación científica y comprar recuerdos relacionados con los cohetes y los astronautas.
El éxito de estos viajes refleja también la creciente fascinación de la población china por la carrera espacial. El país mantiene su propia estación en órbita y trabaja con el objetivo de enviar astronautas a la Luna, unas aspiraciones que han convertido el espacio en parte de la cultura popular.
Fotografías en Marte sin salir de China

La fiebre no se limita a los despegues. El Parque Geológico Volcánico de Wulanhada, situado en Mongolia Interior, se ha hecho famoso gracias a un paisaje árido que recuerda a la superficie de Marte. Los visitantes alquilan trajes espaciales blancos o rosas para posar entre los cráteres y completar la experiencia con helados con forma de astronauta.
En Pekín, el espacio también se ha colado en el arte urbano. Esculturas de astronautas y personajes como Space Molly ocupan centros culturales y antiguas zonas industriales, convirtiéndose en lugares muy fotografiados por los visitantes.
China ha logrado así transformar su programa espacial en algo más cercano para el público. Lo que antes se observaba desde la distancia se ha convertido en una experiencia turística que combina ciencia, espectáculo y entretenimiento.
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