ITALIA
Porta Soprana de Génova: ¿sabías que llegó a ser utilizada como cárcel?
Ponemos rumbo a la ciudad italiana de Génova para conocer todos los secretos que esconde la Porta Soprana.

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Viajamos hasta Génova, en Italia, para conocer una de las construcciones más singulares y significativas que podemos encontrar en la ciudad. Nos referimos, como no podía ser de otra manera, a la Porta Soprana. También conocida como Porta di Sant’Andrea, fue una de las puertas de acceso a la ciudad italiana.
Está situada en la cima del Piano di Sant’Andrea y es considerada como una de las edificaciones medievales más importantes de la ciudad. A pesar de que era una de las puertas de acceso a Génova en la época de la segunda cinta de murallas de la ciudad, la construcción actual reproduce el aspecto que la puerta debió tener al momento de su reconstrucción, durante la edificación de la tercera cinta. A poca distancia de esta Porta Soprana encontramos la Casa-museo de Cristóbal Colón.
Porta Soprana de Génova, a través de sus restauraciones
Una vez desaparecido el papel únicamente defensivo y ampliadas las murallas, a partir del silgo XIV esta Puerta fue literalmente engullida como consecuencia del desarrollo urbanístico, concretamente con la construcción del espectacular barrio de Ponticello. Sobre el arco de entrada entre las dos torres se erigió una casa de una planta, que en el siglo XIX se aumentó con otra planta.
En ella, habitó el hijo de Sanson, el verdugo que guillotinó al rey Luis XVI en tiempos de la histórica Revolución francesa. Por si fuera poco, cabe destacar que, en el siglo XIX, esas dos torres fueron utilizadas como cárcel. Algo que, del mismo modo, ocurrió con el cercano Convento di Sant’Andrea. En ella también estaban ubicadas las habitaciones de los carceleros.
El monumento, que quedó reducido a finales de siglo a una serie de edificaciones, una vez desaparecidas las almenas de sus murallas, fue restaurado a partir del año 1890. El encargado de este cometido fue el reconocido arquitecto Alfredo d’Andrade, el que fuese director de la Superintendencia de Bellas Artes.

No podemos dejar de mencionar que, también a cargo del equipo de d’Andrade, en esta época se restauró la torre norte y, con ella, el arco que cubre la entrada de la puerta. Pero no todo queda ahí, puesto que además se incorporaron las esculturas de los capiteles. Un claro ejemplo lo encontramos, precisamente, en las águilas de estilo románico pisano.
En cuanto a la torre sur, hasta la década de los 30 del siglo pasado, permaneció cerrada en el perímetro de un edificio de viviendas. A pesar de todo y por aquel entonces, como consecuencia de la demolición del barrio de Ponticello, la estructura fue perfectamente restaurada bajo la dirección de Orlando Grosso. ¡Fue todo un acierto, qué duda cabe! Por lo tanto, si estás pensando en poner rumbo a Génova, no dejes pasar la oportunidad de acercarte hasta su Porta Soprana. Estamos completamente convencidos de que te fascinará no solamente por su impresionante arquitectura, sino también por su curiosa y sorprendente historia. ¡Desde luego que no te dejará indiferente!
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