ESTADOS UNIDOS

La espectacular torre de Berkeley que parece sacada de Venecia y guarda un sorprendente secreto en su interior

Ponemos rumbo a Berkeley, en Estados Unidos, para conocer la sorprendente historia que esconde la impresionante Sather Tower.

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En el corazón del campus de la Universidad de California en Berkeley se alza una construcción que, con el paso de las décadas, se ha convertido en su seña de identidad más reconocible. Nos referimos, como no podía ser de otra forma a la Sather Tower, popularmente conocida como The Campanile por su semejanza con la célebre torre de la plaza de San Marcos, en Venecia. Con sus 94 metros de altura, ocupa el tercer puesto entre las torres campanario y del reloj más altas del planeta, y desde su mirador, situado a 61 metros del suelo, se disfruta de una de las mejores panorámicas de la bahía de San Francisco.

Sather Tower, a través de su historia

La torre no surgió por casualidad, puesto que fue un regalo de Jane K. Sather, viuda del banquero Peder Sather, quien decidió honrar la memoria de su esposo financiando esta construcción, además de la conocida Sather Gate y varias cátedras universitarias de historia y estudios clásicos. El proyecto fue encargado a John Galen Howard, arquitecto que además fundó el departamento de Arquitectura de la propia universidad, y que concibió el edificio como un segundo eje dentro de su plan urbanístico de estilo Beaux Arts para el campus. Las obras culminaron en 1915, aunque no fue hasta el año siguiente cuando abrió sus puertas al público.

Lo que en la actualidad es un imponente conjunto de 61 campanas, comenzó siendo un juego mucho más modesto, puesto que eran unas 12 piezas fundidas en Inglaterra por encargo de la propia Jane Sather. La Primera Guerra Mundial y los trámites aduaneros en San Francisco retrasaron su instalación hasta 1917, año en que sonaron por primera vez durante un partido de fútbol americano entre California y Washington. Cada una de aquellas primeras campanas lleva grabada la inscripción “REGALO DE JANE K. SATHER 1914.

Torre de Berkeley
Torre de Berkeley | Imagen de Doug Letterman, licencia: CC BY 2.0, via Wikimedia Commons

El instrumento tal y como se conoce en la actualidad es fruto de dos ampliaciones sucesivas. La primera llegó en 1979, cuando la promoción de 1928 organizó una colecta por su 50 aniversario que triplicó con creces el objetivo inicial, permitiendo transformar el conjunto original en un carillón de cuarenta y ocho campanas fabricadas en Francia. La segunda, en el año 1983, se debió a la generosidad del matrimonio formado por Jerry y Evelyn Chambers, cuya donación permitió alcanzar las sesenta y una campanas actuales, dotar a la universidad de un puesto permanente de carillonista y crear un festival internacional que se celebra cada cinco años.

El motivo por el que la Sather Tower es mucho más que un reloj

Además de marcar las horas y ofrecer conciertos diarios que pueden escucharse en buena parte de la ciudad, el interior fresco y seco de la torre cumple una función poco conocida y que a muchos sorprende: alberga una parte de la colección de fósiles del departamento de Biología, muchos de ellos procedentes del Rancho La Brea. Eso sí, la torre también ha sido escenario de momentos dramáticos, como dos suicidios ocurridos en 1959 y 1961, que llevaron a la universidad a instalar primero paneles de cristal y después barras metálicas en el mirador para reforzar la seguridad de los visitantes.

En la actualidad, el programa de campanología de Berkeley es uno de los más activos del mundo, con clases para unos treinta estudiantes por semestre y recitales semanales, todo ello sostenido íntegramente por el legado de los Chambers.

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