ESTADOS UNIDOS

158 millones de documentos y una Biblia de Gutenberg: así es esta gigantesca biblioteca de Estados Unidos

Viajamos hasta Washington D.C para conocer la sorprendente historia que esconde la impresionante Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Sala de lectura principal de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos

Sala de lectura principal de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos Imagen de Carol M. Highsmith, licencia de dominio público, via Wikimedia Commons

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Pocas instituciones culturales en el mundo pueden presumir de un volumen documental tan colosal como la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Con sede en Washington D. C. y repartida entre tres edificios (el Thomas Jefferson Building, el John Adams Building y el James Madison Building), esta institución custodia más de 158 millones de documentos. Por lo tanto, estamos ante una de las bibliotecas más grandes del mundo.

Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, a través de su historia

El origen de la biblioteca se remonta a 1800, año en que el Congreso estadounidense la fundó y la instaló en el propio Capitolio, donde permanecería la mayor parte del siglo XIX. A pesar de todo, su andadura estuvo lejos de ser tranquila, puesto que, durante la guerra anglo-estadounidense de 1812, el fondo original quedó prácticamente destruido. La recuperación llegó de la mano de Thomas Jefferson, que en 1815 vendió a la institución toda su biblioteca personal, compuesta por 6.487 volúmenes, sentando así las bases de la colección actual.

Tras varias décadas de estancamiento, el final de la guerra civil supuso un punto de inflexión, ya que la biblioteca inició una etapa de expansión acelerada que se tradujo en la construcción de un edificio propio y en la centralización de todos los depósitos de derechos de autor bajo su techo. Ya en el siglo XX, consolidó su papel como servicio público esencial, transformándose en una auténtica "biblioteca de último recurso" al servicio tanto de investigadores como de la ciudadanía en general.

No podemos dejar de hacer hincapié en que las cifras que maneja la institución resultan difíciles de asimilar. Su catálogo reúne más de 36,8 millones de libros escritos en 470 idiomas distintos, además de más de 68 millones de manuscritos. Entre sus tesoros bibliográficos destacan piezas de un valor incalculable, como es el caso de una de las cuatro únicas copias completas que se conservan en perfecto estado de la Biblia de Gutenberg y el borrador original de la Declaración de Independencia estadounidense.

Gran Hall de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos
Gran Hall de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos | Imagen de Diliff, licencia: CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

Pero no todo queda ahí, puesto que a esto se suma más de un millón de publicaciones oficiales del gobierno de Estados Unidos, un millón de ejemplares de periódicos de todo el mundo correspondientes a los últimos trescientos años, medio millón de rollos de microfilm y seis mil títulos de cómics. La institución conserva asimismo cerca de cinco millones de mapas, una notable colección de partituras y 2,7 millones de grabaciones sonoras, junto a más de 13,7 millones de fotografías y grabados. Su pieza más antigua es una tablilla de piedra que data del año 2040 a. C. El patrimonio se completa con obras de arte, planos arquitectónicos y objetos de gran valor, como los violines Stradivarius Betts y Cassavetti.

Es importante tener en cuenta que, aunque no ostenta oficialmente el título, la institución funciona en la práctica como la biblioteca nacional de Estados Unidos, impulsando la difusión de la literatura del país a través de iniciativas como el American Folklife Center, American Memory, el Center for the Book o el United States Poet Laureate. Es también el órgano de investigación oficial del Congreso, cuya labor se canaliza principalmente a través del Congressional Research Service.

Al frente de la institución se sitúa la figura del Bibliotecario del Congreso. Por si fuera poco, hay que destacar que este impresionante edificio se organiza en veintinueve salas de lectura, entre las que sobresale la Sala Hispánica, creada en 1939 en homenaje a la influyente Sociedad Hispánica de América.

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