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Las Palmas de Gran Canaria: 5 curiosidades que quizá no conocías

Las Palmas de Gran Canaria es mucho más que un destino de sol y playa. La capital grancanaria atesora más de cinco siglos de historia y curiosidades que van desde el paso de Cristóbal Colón antes de su viaje a América hasta el origen de las coloridas casas de sus riscos o el nacimiento de la vela latina canaria.

Las Palmas de Gran Canaria

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Las Palmas de Gran Canaria es una ciudad con más de cinco siglos de historia marcada por su condición atlántica, su pasado (y presente) portuario y la convivencia de barrios con identidades distintas. Más allá de su papel como capital insular y destino turístico, la ciudad conserva numerosas curiosidades que ayudan a entender muchas de las razones que la han convertido en un lugar y un destino icónico:

El nombre original de la ciudad era distinto al actual

El primer nombre de esta ciudad atlántica fue 'El Real de las Tres Palmas' por la gran abundancia de palmeras que había en el campamento militar junto al Guiniguada al que llegaron los castellanos. Posteriormente la ciudad se denominó Las Palmas y desde 1940, Las Palmas de Gran Canaria.

Las Palmas de Gran Canaria
Las Palmas de Gran Canaria | iStock

Precisamente las Fiestas Fundacionales que se celebran cada mes de junio y que tienen sus momentos más destacados el día de San Juan, homenajean la creación de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, fundada por el capitán Rejón el 24 de junio de 1478, ahora hace 548 años. El actual barrio de Vegueta, declarado Conjunto Histórico-Artístico Nacional, fue el germen urbano de la ciudad actual, que se extendió con el barrio de Triana (una visita turística imprescindible hoy en día) y los asentamientos en varios de sus riscos.

Cristóbal Colón estuvo en la ciudad antes de partir hacia América

El famoso navegante paró en Las Palmas de Gran Canaria durante el viaje que le llevó a descubrir el continente americano (y que estaba financiado por la Corona de Castilla, que catorce años antes se había asentado en la ciudad) con el objetivo de arreglar la carabela "La Pinta". Durante su estancia, se alojó en la casa del Gobernador y, de hecho, el actual museo y centro americanista Casa de Colón, uno de los más interesantes de la ciudad contemporánea, está integrado por varias viviendas, entre ellas, la antigua vivienda del Gobernador donde se hospedó el mismísimo Colón. Hoy, este museo de estilo colonial trabaja varias salas de exposiciones que divulgan la relación entre las Islas Canarias y América.

Los riscos de la ciudad se pintaron con pintura sobrante de los barcos

Una de las postales más emblemáticas y bonitas del destino son las casitas de colores de los Riscos de San Juan, San Roque, San Nicolás, San José y San Francisco. Este paisaje característico que bien podría parecer que responde a un tema estético, no podría tener un origen más diferente y auténtico: las casas fueron pintadas con las pinturas sobrantes utilizadas para recubrir los cascos de los barcos.

El encanto de los riscos de Las Palmas de Gran Canaria ha atraído en los últimos años las miradas de turistas y fotógrafos foráneos, que con sus objetivos han retratado el particular mapa cromático y la disposición de sus viviendas, hasta el punto de convertirlos en un valioso recurso turístico de Las Palmas de Gran Canaria.

[[h2:Las Palmas de Gran Canaria, siempre mirando al mar… al norte y al este]]

Antes de ser una joya turística de primer nivel, el destino grancanario fue (y sigue siendo) una ciudad portuaria. Debido a su ubicación, los vientos alisios (que soplan de este a oeste) son habituales en la urbe, motivo por el cual el puerto se construyó en esa dirección, para que los veleros salieran con más facilidad del puerto y para proteger a las embarcaciones del bravo oleaje atlántico.

Así que esta elección por motivos estratégicos y meteorológicos persistió cuando Las Palmas de Gran Canaria empezó a crecer y diversificar sus sectores económicos en el siglo XX. La ciudad que vio cómo se inauguraba el puerto 1883 era muy diferente a la de ahora, pero hay una cosa que se mantiene intacta: su mirada se mantiene mirando al mar en orientación norte, por la playa de Las Canteras y al este por el Puerto de Las Palmas.

Del cambullonero a la vela latina

Como ciudad portuaria, Las Palmas de Gran Canaria tenía oficios que se desarrollaban en el puerto. El más curioso (o quizás el más desconocido en la península) es el de cambullonero, que lo eran aquellas personas que intercambiaban o prestaban servicios a los buques que llegaban. Los trueques eran variopintos: piezas artesanas o comida a cambio de relojes, radios o medicamentos, entre muchos otros objetos. De hecho, los cambulloneros hacían auténticas pegas para llegar con sus botes a los barcos y carabelas recién llegados en el puerto... y en esa velocidad, en ese ímpetu de llegar el primero para llevarse el mejor truque, germinó el origen del que hoy es el deporte acuático más conocido en la isla y la ciudad: la vela latina canaria.

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