Eduardo Strauch Urioste y Adolfo 'Fito' Strauch Urioste cuentan a Évole un estremecedor momento que vivieron en los Andes cuando vieron que se quedaban sin energía y que no tenían alimentos. Fue entonces cuando 'Fito' una noche pensó en la posibilidad de comer carne humana de los fallecidos, algo por lo que en un primer momento pensó que se había vuelto "medio loco". Sin embargo, al compartir la idea con Daniel Fernández Strauch, ambos se dieron cuenta de que era la única opción si querían sobrevivir.

Así, 'Fito' relata cómo salió fuera del avión, cogió "un vidrio de una botella" y fue a un cuerpo que no sabía de quién era, "porque estaba bocabajo". "Corté la piel de la nalga, y ahí probamos", recuerda, a lo que añade que para "quitar importancia" a la situación, les dijo a sus compañeros que sabía "como jamón crudo sin sal".