Constitución de EEUU

La aplicación de la 25ª Enmienda o cómo los MAGA podrían echar a Trump por su incapacidad para cumplir con sus deberes

¿Cómo funciona? A través de la sección número 4, el vicepresidente y la mayoría de los principales funcionarios del Poder Ejecutivo deberían declarar por escrito que el presidente no puede ejercer su cargo.

25ª enmienda de EEUU
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Cada vez más MAGA se están sublevando contra Donald Trump y proponen sustituirle. Para ello, piden recurrir a la 25ª Enmienda de la Constitución de EEUU que permite destituir a un presidente si parece incapaz para gobernar.

Concretamente, la sección tres dice que los poderes pasarán al vicepresidente, que se convertiría en presidente en funciones, "cuando el presidente declare por escrito que no puede desempeñar los poderes y deberes de su cargo".

Entre los seguidores más trumpistas que ahora quieren echarle del poder están Marjorie Taylor Green, que ha calificado de "maldad y locura" la amenaza de Trump de acabar con "toda una civilización", o la influencer Candace Owens, que tiene más de seis millones de seguidores e incluso ha llamado al republicano "lunático genocida".

También su exseguidor Tucker Carlson, que ha criticado el bombardeo a la infraestructura civil iraní.

Antecedentes de la Enmienda

La 25ª Enmienda se ha aplicado en dos ocasiones en el país. La primera vez fue en 1985, cuando Ronald Reagan se lo aplicó a sí mismo y le pasó los poderes a su vicepresidente George Bush. Lo hizo de manera temporal porque iba a estar ausente por una operación de cáncer de colon.

El propio George Bush hizo lo mismo años después, cuando ya era presidente. En 2002 y 2007 le otorgó el poder temporalmente a su vicepresidente Dick Cheney, ambas ocasiones por una colonoscopia.

Que los presidentes deleguen los poderes cuando tienen citas médicas importantes es relativamente habitual. Sin embargo, generalmente lo hace enviando una carta breve al presidente de la Cámara de Representantes y al presidente pro tempore del Senado.

Cómo echarle a la fuerza

La cuestión es que hasta ahora nunca se ha aplicado la sección número cuatro de la Enmienda, aquella que permite retirar al presidente por incapacidad en contra de su voluntad.

Para ello, el vicepresidente y la mayoría de los principales funcionarios del Poder Ejecutivo deben declarar por escrito que el presidente no puede ejercer su cargo. Ante esa situación, el vicepresidente asumiría inmediatamente como presidente en funciones.

En caso de que el presidente impugne la decisión, el Congreso se encargaría de resolver el conflicto, aunque se necesitaría el apoyo de dos tercios de las Cámaras.

Intentos de aplicarla

Esta sección solo estuvo cerca de ponerse en marcha con Ronald Reagan en 1981. Tras su intento de asesinato, se dudó de sus capacidades y unos años después, volvió a ocurrir, en este caso por indicios de Alzhéimer.

Asimismo, en 2018 también se habló de esta posibilidad con Donald Trump. Durante su primer mandato se dudó de sus capacidades y el 'New York Times' publicó que el gabinete consideró retirarle como presidente por sus controvertidas decisiones, aunque nunca llegó a nada.

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