La Guardia civil busca a una peligrosa banda de narcotraficantes. Irrumpen en 8 apartamentos turísticos y descubren el escondite perfecto. Parece un piso de veraneo.

Distribuyen droga a los turistas haciéndose pasar por ellos y consiguen dinero, mucho dinero. Los agentes encuentran 24.000 euros en la casa. Pero lo más valioso lo descubren  en dos cajas fuertes, están llenas de droga.

Comprueba que la sustancia es cocaína. También hay cristal y éxtasis. Drogas caras preparadas para darles salida entre los turistas de la zona.  "Son vendedores al por menor. Vendedores que están en la calle, o en las entradas de los locales de ocio o dentro de los locales de ocio, y ahí venden pequeñas cantidades", explica el jefe de la Guardia Civil en la zona. "Podrían estar sacando 45.000 euros a la semana". 

La Guardia Civil sabe el punto exacto donde iban a vender esa droga. En varios locales de ocio, en el punto más caliente de la isla de Mallorca. Un territorio muy codiciado donde el dinero corre de mano en mano.