A pesar del paso del tiempo, la desaparición del niño de Somosierra sigue siendo hoy todavía un gran misterio, como reflejó Equipo de Investigación en un programa de 2017 que laSexta vuelve a emitir este viernes. El pequeño Juan Pedro Martínez, de diez años, desapareció en el verano de 1986. Viajaba en la cabina de un camión cisterna cargado de ácido junto con sus padres rumbo a Bilbao, sin embargo, un fatal accidente quiso que nunca llegaran a su destino.

El vehículo en el que la familia viajaba volcó bajando el puerto de Somosierra y cuando la Guardia Civil llegó al lugar de los hechos encontró dos cadáveres. Los cuerpos sin vida eran de los padres de Juan Pedro Martínez, pero no había ni rastro del menor.

El juez de paz Juan García fue uno de los primeros en llegar al lugar del accidente. "Los cuerpos estaban tumbados sobre el terraplén, estaban juntos y les había caído ácido y estaban ennegrecidos, pero en pocas partes", recuerda.

Cuando los agentes se pusieron en contacto con los familiares, se extrañaron de que les preguntaran por un niño. No habían visto a ningún menor en el lugar.

"Insistimos en que había un niño e inmediatamente salimos hacia allí", relata Juan García Legaz, tío del menor desaparecido.

"Se estuvo buscando por todos los sitios y lo único que se encontró fueron los cadáveres de los padres. No se encontró nada del chico", insiste el juez de paz.

En esta situación, se baraja una hipótesis, ¿pudo el ácido que salía del camión deshacer el cuerpo de Juan Pedro?

"Él ácido sulfúrico es un potente agente deshidratante, cualquier objeto en contacto es como si se hubiera quemado. La mejor manera que tengo para mostrar cómo actuaría con un cuerpo humano es haciendo reaccionar el ácido con una muestra de carne de cerdo con hueso. La voy a sumergir, voy a adicionar ácido sulfúrico al trozo de carne. También a tela y un botón", explica Beatriz Sáez, profesora química.

Después de 24 horas, se aprecia cómo actúa el ácido. "El tejido blando, la carne, se ha desintegrado, sin embargo, el tejido duro como huesos o dientes no se han deshecho. La tela se rompe en tiras, pero el botón permanece intacto a simple vista", destaca la profesora química.

En este sentido, Beatriz Sáez, zanja: "En el tiempo transcurrido desde que pasó el accidente hasta que llegó la Guardia Civil, al cuerpo no le dio tiempo de desintegrarse". La hipótesis queda descartada.

*El contenido al que hace referencia la información forma parte de un programa de Equipo de Investigación de 2017 que laSexta vuelve a emitir este viernes.