El lenguaje canino
Tu perro puede aprender palabras escuchando tus conversaciones y este estudio científico lo demuestra
¿Qué están diciendo? Existen perros superdotados capaces de aprender nuevas palabras tal y como lo hace un niño de año y medio. Es uno de los últimos estudios que publica la revista Science.

Cualquier humano que comparta su vida con un perro como mascota podrá decirte que su compañero animal le entiende y sabe distinguir palabras, pero lo cierto es que ahora existe un estudio que podría confirmarlo de manera científica.
Así lo publica la revista Science: Científicos de diferentes universidades alrededor del mundo han podido comprobar que existen perros superdotados, capaces de aprender palabras del mismo modo que un niño de 1 año y medio aprende su vocabulario. Tal es el caso que ya han creado una manera de llamar a estos perros 'especiales': gifted world learners, o lo que es lo mismo (pero traducido), perros dotados para aprender palabras, etiquetados bajo las siglas en inglés GWL.
Los investigadores encargados de este estudio realizado en distintos países, razas y hogares, examinaron la capacidad de estos perros para captar palabras a través de conversaciones que, atención, no están dirigidos a ellos. Es decir, que hayas educado a tu perro para aprender qué hacer cuando le dices "¡quieto!, ¡plas!, ¡no!" o "¿vamos a la calle?", tiene su mérito, pero que existan otros perros capaces de aprender cuando sus humanos de compañía hablan con otros humanos sin saber que ellos escuchan... ¡es un verdadero logro!
La metodología del estudio, de hecho, se basa en las mismas técnicas empleadas para estudiar la comprensión en niños pequeños. ¡Y resulta que algunos perros incluso superan a los niños! Los resultados sugieren que estos perros superdotados "poseen habilidades sociocognitivas funcionalmente paralelas a las de los niños de 18 meses", tal y como indican los propios investigadores.
Las claves del estudio: estos son los retos superados por los perros GWL
Conociendo que uno de los procesos de aprendizaje de los niños parte de la escucha pasica de conversaciones entre adultos, estos científicos han probado lo mismo con algunos perros. Tanto niños como perros tienden a observar la mirada y la atención de quienes participan en la conversación, detectan las señales comunicativas entre ellos y extraen las palabras de ese flujo continuo del habla.
El estudio se realizó en este caso con diez perros GWL, de los que esperaban que aprendieran el nombre de al menos dos juguetes nuevos. El proceso se desarrollaba en una conversación entre el dueño del perro y otra persona, en la que hablaba de dichos juguetes mientras se los mostraba a su interlocutor humano. Mientras, el perro en cuestión les observaba en sesiones de dos minutos que se repitieron durante cuatro días.
En menos de una semana, cuando el dueño pedía a su perro que fuera a otra habitación a buscar ese juguete (que se encontraba junto a otros tantos) siete de los diez perros pertenecientes al estudio volvían con esos juguetes, ¡habían conseguido aprender el nombre del juguete!
"Nuestros hallazgos demuestran que los procesos sociocognitivos que permiten el aprendizaje de palabras a partir del habla escuchada no son exclusivos de los seres humanos", confirma Shany Dor, investigadora de cognición y conducta caninas de la Universidad Veterinaria de Viena y del departamento de etología de la Universidad ELTE de Budapest.
En un segundo reto, el proceso cambiaba estableciendo otra separación temporal: el dueño mostraba el juguete al perro y luego lo ponía en un cubo. Una vez con el juguete 'escondido' en el cubo, el humano pronunciaba el nombre del muñeco. Con esta estrategia de separación temporal entre ver el objeto y oír el nombre del mismo, la mayoría de los perros participantes en el estudio aprendieron también con éxito los nombres.
De Miso a Augie: conociendo a los perros superdotados

En este estudio con animales sus protagonistas tienen nombre, edad y raza. Así conocemos a Miso, un border collie de seis años que vive en Canadá y ha sido capaz de aprender el nombre de 200 de sus juguetes (¡menudo arsenal para jugar!).
Junto a él está Bryn, también de raza border collie. Vive en Reino Unido y a sus once años ha sido capaz de distinguir el nombre de cien de sus juguetes. Augie marca la diferencia: este labrador de Estados Unidos también se encasilla en los perros GWL a sus cinco años.
Los perros GWL son extremadamente raros y sus notables habilidades para aprender palabras probablemente reflejen una combinación de predisposiciones individuales y experiencias vitales únicas, por lo que los autores no sugieren que todos los perros aprendan de esa manera. Los GWL constituyen "un modelo excepcional para explorar algunas de las capacidades cognitivas que permitieron a los seres humanos desarrollar el lenguaje", consideró Dror.
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