La ruta de la fruta barata
Cuanto más tarde, más barata: Equipo de Investigación descubre en Mercavalència la primera clave de la fruta 'low cost'
¿Por qué es importante? Equipo de Investigación acompaña a Alica, tercera generación de fruteros, que le desvela la clave para conseguir la mejor fruta: "El que llega primero se lo lleva". Cuando ella termina sus compras, llegan los compradores low cost, que aprovechan la bajada de precios según avanza la mañana.

Cuando la ciudad duerme, Alicia empieza su jornada. Ella y su hermano son la tercera generación de fruteros de su familia y, como cada madrugada tienen un objetivo: conseguir el mejor género al mejor precio antes que su competencia.
"Mercavalència abre a las 3:40 y aquí estamos normalmente sobre las 2:00 de la mañana", afirma esta frutera que explica que esta es la única forma de conseguir un buen puesto en la cola. Hoy son sextos, lo que significa que, apunta, "vamos a ir a la carrera para poder coger nuestro sitio en el muelle".
"El mejor género, el que llega primero se lo lleva", comenta Alicia, que permite que Equipo de Investigación le acompañe en una jornada de negociaciones y regateos donde, además, comparte algunos consejos para escoger las mejores piezas: "Primero miro el calibre, miro la dureza de la cereza, porque dura están mejor y aguantan más".
En su caso, el vendedor le ha dejado las cerezas a 4,70 euros el kilo. Ella las venderá a 7 o 7,50. La subida de los precios de la fruta, apunta, se debe a varios factores: "El cambio climático, las guerras, el aumento del gasoil, los sueldos, los impuestos, todo ha subido". También deja una advertencia: "Duros a cuatro pesetas, en esta vida, no te da nadie, y si alguien te da, ya puedes echar a correr porque te están engañando".
Cuanto más tarde, más barata
Después de más de cuatro horas en Mercavalència, Alicia termina sus compras. Cuando ella se va, llegan otros comerciantes. A esta hora, los mayoristas empiezan a rebajar el género que no han conseguido vender. "Si yo empiezo a las 3:00 de la mañana en 4 euros y veo que no lo estoy vendiendo, va bajando hasta que alguien te entre", comenta uno de ellos.
De este modo, un comprador 'low cost' compra albaricoques por dos euros el kilo. A primera hora de la madrugada valían cuatro y medio o cinco. El frutero afirma que lo vende por, "como mucho", 2,69 o 2,89 euros el kilo.
En el caso de que el mayorista no consiga vender toda su mercancía, su destino es la cámara frigorífica hasta el próximo día, donde también bajará su precio. Asegura que habrá quien la compre.
Esta es una de las primeras claves de la fruta barata: cuanto más avanza la mañana, más puede bajar el precio del género que queda por vender.
*Puedes ver el programa completo de Equipo de Investigación 'La ruta de la fruta barata' en atresplayer.