Jalis de la Serna visita la embotelladora de Coca-Cola en Chile donde la portavoz de la marca, Paola Calorio, le explica que "en dos años se han quitado 36.000 toneladas de azúcar del mercado chileno".

De esta forma, la marca de refrescos ha conseguido que "un 95% de sus productos está libre de sellos o etiquetas". El periodista se pregunta cómo lo han logrado. La respuesta de la portavoz es que se elimina el 60% de azúcar y se utilizan tres endulzantes no calóricos: sucralosa, aspartamo, acesulfamo k.

Ante la duda sobre si esta decisión responde a una campaña de marketing, Calorio responde que "es una decisión voluntaria porque se sabe que el azúcar mal consumido puede traer problemas de salud y la marca quiere ser parte de la solución y no parte del problema".

Otros momentos destacados

La legislación advierte al consumidor si un producto es alto en azúcar, grasas, calorías o sodio y gracias a ello se están produciendo cambios en la población, que toma decisiones más informadas.

Algunas de estas personas buscan ayuda en una terapia antiazúcar para dejar el consumo. El especialista en trastornos alimentarios Antonio Abud explica a qué se debe lo que ya se considera una epidemia: "Cómo no vamos a tener millones de personas en el mundo adictas al azúcar" si "está disponible, es aceptado socialmente y es muy barato".

Durante su estancia en Chile, Jalis de la Serna comprueba la utilidad del sistema de sellos ya que él mismo está intentando reducir el consumo de azúcar.

Enviado Especial comprueba además las diferencias entre los productos de la misma marca comercializados en Chile y en España. Este es el resultado:

En la reducción del azúcar que hacen las marcas juegan un importante papel los edulcorantes que se utilizan como sustitutos y en Chile ya investigan sus efectos en la salud. Aunque no hay conclusiones definitivas si se sabe ya como actúan.