En Cara al Show

La entrevista completa de Marc Giró a Jorge Drexler, el hombre que bailó para sacudirse la dictadura y versionó a Bad Bunny contra todo pronóstico

Jorge Drexler visita Cara al Show para presentar 'Taracá', hablar de música, aviones, décimas y Bad Bunny. Pero entre bromas y confidencias, el cantautor uruguayo deja una contundente reflexión sobre democracia, autoritarismo y memoria.

La entrevista completa de Marc Giró a Jorge Drexler, el hombre que bailó para sacudirse la dictadura y versionó a Bad Bunny contra todo pronóstico

"Se preguntarán ustedes qué hacemos cantándole al amor mientras el mundo se va al carajo. Ni más ni menos que nuestro trabajo". Con estos versos de una canción de su nuevo disco, Marc Giró da la bienvenida a Jorge Drexler en Cara al Show. El cantautor uruguayo acude al programa para presentar 'Taracá', un álbum cuyo título nace de una palabra inventada por él mismo. "Representa el sonido de uno de los tambores del ritmo afrouruguayo por excelencia, que se llama 'candongo'", explica.

Nada más arrancar la entrevista, Giró destaca que Drexler ha sido probablemente "el invitado que más rápido se ha sentado" en el sofá del programa. A partir de ahí, la conversación transite entre la música, la poesía, el baile, la masculinidad y hasta el perreo, aunque uno de los momentos más destacados llega cuando hablan sobre democracia y autoritarismo.

Los aviones

Drexler reconoce que, pese a dedicarse a ello desde hace décadas, componer no es precisamente una actividad que disfrute. "No odio componer, pero me cuesta mucho", admite. Aun así, ha encontrado un escenario perfecto para escribir canciones: los aviones.

"Es mi momento de silencio mediático", explica sobre esos trayectos en los que se niega a conectarse al wifi. Según cuenta , la combinación de aislamiento, descompresión y unas copas de vino suele ser el caldo de cultivo perfecto para la inspiración. "Yo me tomo dos o tres copas de vino, escribo y veo comedias románticas malas con las que lloro y me emociono. Es horrible estar sentado a mi lado en un avión", bromea. "En los aviones, pimplas", resume Giró.

Bailar contra la dictadura

La charla da un giro más político al abordar una de las canciones de Taracá, 'Ante la duda, baila', en la que Drexler repasa distintos momentos históricos en los que el autoritarismo decidió perseguir el baile, desde Felipe II hasta la ley 102 de Puerto Rico que prohibía el reguetón.

"Yo soy un amante de las libertades civiles y de la democracia con todas sus con todas sus carencias", afirma. "Quien echa de menos la democracia participativa es quien la sabe apreciar cuando vuelve", advierte de paso.

Drexler sabe de lo que habla. Creció durante la dictadura uruguaya y vivió en primera persona el regreso de la democracia. "Cuando la democracia volvió, yo entraba a facultad de Medicina", recuerda. "Justo en eso empezó a volver y un país gris y espantoso como era Uruguay entre el 73 y el 84, de golpe renació, floreció. Ahí tienes una sensación de que estás viviendo un momento histórico", cuenta.

Pero la advertencia más seria llega después: "Lo primero que te impacta una dictadura es la limitación de las libertades civiles. Pero lo que la gente no sabe, y quizás es lo que le diría a los que me dices tú, es que una dictadura, una vez que termina cívicamente, que termina socialmente, demora un par de generaciones en irse".

El propio artista pone un ejemplo muy personal para explicarlo: "Salí de la dictadura en 1984 y empecé a bailar en 2014, digamos 30 años después". Para él, recuperar el baile fue mucho más que una afición: fue "un acto simbólico".

De hecho, relaciona directamente esa experiencia con el disco que publicó aquel año, 'Bailar en la Cueva', que define como "un intento" por quitarse "de lo profundo de las articulaciones, el autoritarismo y el miedo que te queda de una dictadura".

"A los hombres nos cuesta mucho bailar", reflexiona también durante la entrevista. Quizá por eso confiesa que ahora está aprendiendo bailes de muchos de los lugares que visita.

Inspiración, relajación y erección

La noche deja también espacio para el humor. Giró recupera unas declaraciones que Drexler realizó hace más de quince años, cuando aseguró que "la relajación, la inspiración y la erección son tres objetivos que no se obtienen cuando se miran de frente". Armado con una pizarra, el presentador le pide que ordene esos tres conceptos según su dificultad actual.

La respuesta permanece en secreto durante casi todo el programa. Ya al final, el músico revela su clasificación: "Inspiración, relajación y erección". "Vamos a hablar de la erección", reacciona inmediatamente Giró. Drexler matiza que no es que resulte fácil, sino que, comparada con la inspiración, le parece más sencilla.

Las décimas

Entre confesiones personales también hay tiempo para hablar de una de sus grandes obsesiones: las décimas. El uruguayo explica con entusiasmo la tradición de estos versos populares en toda Latinoamérica y confiesa que comparte un grupo de WhatsApp con Rozalén porque ambos son unos apasionados del género.

"Tarados amados", define entre risas ese chat en el que intercambian composiciones. Giró intenta sumarse al juego improvisando rimas y métricas, aunque con bastante menos fortuna que su invitado.

Aguja en mano

Otro de los momentos más divertidos llega cuando Giró recuerda que alguien que conoce le confesó su sorpresa al descubrir que Drexler sabía coser. "Yo aprendí a coser cosiendo gente. Mi padre y mi madre eran cirujanos y yo estudié medicina. Me enseñaron a coser piel humana", relata.

Bad Bunny

La entrevista culmina con Bad Bunny como protagonista inesperado. Drexler recuerda que conoció personalmente al puertorriqueño gracias a Residente y revela que durante la pandemia creó una versión propia de 'Yo perreo sola'.

Además, traslada el tema al universo de la milonga. Incluso rememora la reacción del artista cuando le enseñó la adaptación: "Eso se puede bailal".

La anécdota termina convirtiéndose en una improvisada sesión de perreo junto a Marc Giró. "¿Quién va delante y quién va detrás?", pregunta el músico antes de arrancar las carcajadas del presentador.

Tras el baile, Drexler aprovechó para lanzar otra reflexión sobre los hombres y el contacto físico. "A los hombres nos viene muy bien quitarnos ese miedo que tenemos", comienza a decir. "¿Al sexo anal?", interrumpe Giró con picardía. "Sí, de eso también", coincide el músico entre risas, aunque aclara que hablaba sobre todo de abrazarse, llorar y expresar afecto con naturalidad.

"No hace falta ser marica para abrazarse con un tío", reivindica entonces el presentador antes de fundirse con él en un abrazo.

Por supuesto, no puede faltar el momento musical, con Jorge Drexler interpretando su versión de 'Yo perreo sola'.

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido