Anatomía de: el secuestro de Papuchi

Padre fanático, ginecólogo de prestigio y "donjuán" deslenguado: así era el doctor Julio Iglesias Puga 'Papuchi' antes del secuestro

Antes de convertirse en víctima de uno de los secuestros más impactantes de la España de los años 80, Julio Iglesias Puga era un personaje tan popular como extravagante. Anatomía de... reconstruye el retrato de un médico brillante, conquistador y absolutamente imprevisible.

Padre fanático, ginecólogo de prestigio y "donjuán" deslenguado: así era el doctor Julio Iglesias Puga 'Papuchi' antes del secuestro

Mucho antes de que su nombre ocupara portadas por su secuestro, Julio Iglesias Puga, el padre de Julio Iglesias, ya era un personaje conocido por derecho propio. Anatomía de..., el programa de laSexta presentado por Mamen Mendizábal, reconstruye la figura del popular 'Papuchi' a través de quienes le conocieron de cerca. El retrato que emerge es el de un prestigioso médico, un padre entregado a su hijo más famoso y un hombre que nunca ocultó su pasión por las mujeres.

En 1981, el doctor Iglesias era uno de los ginecólogos más reconocidos de España según recuerda Julia Higueras, autora de su biografía. Entre sus pacientes figuraban numerosos rostros conocidos. De hecho, como señala la periodista Mábel Galaz, fue quien asistió a Isabel Preysler en los tres partos de los hijos que tuvo con Julio Iglesias.

A sus 66 años, era padre de Carlos y de Julio Iglesias, la mayor estrella española del momento. Su situación personal también reflejaba una vida poco convencional. Según explica Higueras, estaba "separado o casi separado" de su esposa, Rosario, mientras mantenía una relación con una mujer llamada Begoña.

Su fama de conquistador era pública y él tampoco hacía demasiado por ocultarla. Algo que hizo que los secuestradores dieran con la clave para llevarle hasta donde querían.

"Era un donjuán y no le importaba que se viera", resume Galaz. Tras la marcha de su mujer a Miami junto a su hijo Julio, había optado por permanecer en España. "Le gustaba sentirse libre. Le gustaba sentirse joven. Y le gustaban las señoras", explica la periodista. Sobre todo, las jóvenes.

El propio Papuchi alimentó durante años esa imagen en numerosas entrevistas televisivas. En una de las más recordadas reconocía abiertamente que no había sido "nunca fiel" a su mujer. Y añadía, entre risas, una reflexión que encajaba perfectamente con su personaje público: "De mis amigos los hay muy honestos y los he visto pecar. No hay ni uno, ni uno".

Aquella espontaneidad acabaría convirtiéndose en una de sus señas de identidad. También lo fue una expresión que décadas después se hizo enormemente popular en España: "Raro, raro, raro". Pero detrás del personaje también había alguien extraordinariamente cercano. "Era simpatiquísimo. Era un conquistador", reconoce Galaz.

Su otra gran pasión era Julio Iglesias. Según explica la periodista, era "el fan número uno de su hijo". Lo acompañaba en giras, posaba orgulloso junto a él y disfrutaba formando parte de su entorno profesional. Sin embargo, esa cercanía tenía una consecuencia que desesperaba a veces al equipo del cantante. "Como era tan dicharachero, se iba de la lengua y contaba cosas que a lo mejor no estaba previsto por el gabinete de prensa de Julio que se contaran", recuerda Galaz.

Mantenía además una excelente relación con Isabel Preysler incluso después de su separación de Julio Iglesias. Esa confianza le permitía conocer detalles muy íntimos de la familia. Y, en ocasiones, compartirlos. "A lo mejor ni Isabel ni Julio querían que se supieran". No lo hacía con mala intención. "Las contaba porque él era así".

Ese carácter expansivo, seductor e imprevisible convirtió a Papuchi en uno de los personajes más populares de la prensa española antes de que el secuestro que paralizó al país lo colocara definitivamente en el centro de la historia.

*Ya puedes ver Anatomía de... el secuestro de 'Papuchi' en atresplayer.com

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido