entrevista en al rojo vivo
Margallo dice que el Gobierno "nunca ha tenido el control en Ceuta": "No sé si no pueden o no quieren"
¿Qué ha dicho? El exministro de Exteriores cuestiona en Al Rojo Vivo la gestión del Ejecutivo y se muestra tajante: "No sé si quieren que lleguemos a una situación absolutamente insostenible para activar los estados de alarma, excepción y sitio".

José Manuel García-Margallo, exministro de Asuntos Exteriores, ha respondido en Al Rojo Vivo a las preguntas sobre si el Gobierno ha perdido el control de la situación en Ceuta. Su diagnóstico ha sido especialmente contundente: "Yo creo que no lo ha tenido. No lo ha tenido nunca".
Margallo ha cuestionado duramente la respuesta del Ejecutivo ante la situación que atraviesa la ciudad autónoma y ha calificado de "absolutamente delirante" el despliegue de las Fuerzas Armadas sobre el terreno.
"Estamos ya llegando a extremos absolutamente delirantes. Enviar una patrulla de cuatro soldados en un vehículo no blindado y sin un procedimiento para ejercer el derecho de legítima defensa, y que tengan que salir corriendo por los montes, es un espectáculo realmente tercermundista", ha denunciado.
El exministro también ha puesto el foco en las consecuencias que la crisis está teniendo sobre la convivencia en Ceuta. Margallo, que fue diputado por Melilla, ha recordado que desde 1977 se ha trabajado para preservar la convivencia entre las distintas comunidades de las dos ciudades autónomas.
"Desde el año 77 se está haciendo un esfuerzo en las dos ciudades africanas españolas por mantener una convivencia entre las tres culturas que, hasta ahora, ha sido ejemplar", ha señalado. A su juicio, la actual situación está provocando un deterioro preocupante: "Se están alterando enormemente los ánimos y estamos presenciando situaciones de violencia y enfrentamiento que arruinan esa imagen que, insisto, ha costado mucho tiempo construir".
Margallo ha llegado incluso a plantear interrogantes sobre la estrategia del Gobierno ante la posibilidad de que la situación termine desembocando en la declaración de alguno de los estados excepcionales previstos en la Constitución.
"Yo no sé si el Gobierno no puede o el Gobierno quiere que lleguemos a una situación absolutamente insostenible para activar los estados de alarma, excepción y sitio", ha afirmado. En este contexto, ha recordado que el artículo 116 de la Constitución establece determinadas limitaciones durante estos estados, entre ellas la imposibilidad de disolver las Cortes mientras estén vigentes.
El exministro ha insistido, además, en la necesidad de dotar a los militares desplegados en Ceuta de un protocolo claro que determine en qué circunstancias pueden emplear la fuerza para defenderse.
"En este momento se limitan a cooperar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en labores de control, vigilancia y logística, pero no tienen un protocolo que les permita usar la fuerza para repeler agresiones ilegítimas", ha explicado.
A su juicio, la situación actual deja a los efectivos militares en una posición de especial vulnerabilidad. "Carecen de formación y carecen de los medios necesarios para enfrentarse" a determinadas situaciones, ha advertido, antes de volver a poner como ejemplo el envío de cuatro soldados "en un vehículo no blindado, sabiendo que pueden ser objeto de agresión de 30 o 40 personas".
"España tiene que estar con Ceuta"
Para Margallo, la falta de respuesta puede terminar teniendo consecuencias mucho más graves para el futuro de Ceuta. "Están dejando a Ceuta en una situación de abandono que se puede traducir en que la gente piense en abandonar la ciudad, con lo cual Marruecos conseguiría su objetivo sin pegar un solo tiro", ha asegurado.
Su mensaje final ha sido rotundo: "España tiene que estar con Ceuta". Y ha apelado a una movilización simbólica de apoyo a la ciudad: "Espero que el día 2 las calles españolas se llenen de banderas, solo banderas nacionales, diciendo: España entera está con Ceuta y España va a defender Ceuta con todas las armas que sean necesarias".
Durante la entrevista, Inés García ha puesto el foco en una de las afirmaciones más controvertidas de Margallo y le ha preguntado directamente si realmente contempla la posibilidad de que el Gobierno de España esté permitiendo que la situación se deteriore para evitar tener que acudir a las urnas en un año que, en principio, debería ser electoral.
Margallo ha rechazado inicialmente esa hipótesis: "Yo personalmente no lo creo. Me niego a creer que un Gobierno de España esté pensando en una estrategia de este tipo".
Sin embargo, ha explicado por qué durante una reunión de juristas se puso sobre la mesa el artículo 116 de la Constitución. "Fue en esa reunión de juristas cuando me hicieron leer el artículo 116 de la Constitución, que dice que, cuando se declare un estado de alarma, excepción o sitio, no se podrán disolver las Cortes", ha señalado.
Y ha lanzado una advertencia especialmente grave: "No lo creo. Pero realmente, si eso fuese así, estaríamos ante un golpe de Estado".
"El responsable último es el presidente del Gobierno"
Preguntado por quién considera responsable de que Ceuta haya llegado a la situación actual, Margallo no ha dudado: "El responsable último es el presidente del Gobierno".
En su opinión, no puede existir una respuesta descoordinada entre los distintos miembros del Ejecutivo sin que el presidente intervenga para fijar una posición común.
"No puede ser que los ministros estén haciendo declaraciones absolutamente contradictorias sin que el presidente, que es el único investido por las Cortes y el que tiene el mando sobre un órgano que es solidario, tome una decisión", ha afirmado.
Como ejemplo, ha citado las discrepancias públicas sobre el traslado de migrantes desde Ceuta a la Península. "Vimos unas declaraciones del ministro de Exteriores diciendo que no se iban a enviar migrantes, mejor dicho, invasores, a la Península, y muy pocos días después Patxi López, el portavoz parlamentario, dijo que eso sí se estaba produciendo", ha señalado.
Margallo también ha cuestionado la actuación de los servicios de inteligencia y la capacidad de las autoridades para anticiparse a lo ocurrido. Según ha recordado, la ministra de Defensa habría señalado que el CNI informó al resto de autoridades competentes de la posibilidad de que se produjera una entrada masiva.
"Si el Gobierno sabía lo que iba a ocurrir, ¿qué hizo para evitarlo?"
Para Margallo, resulta difícil creer que las autoridades españolas y marroquíes no tuvieran conocimiento de los movimientos que se estaban produciendo.
"Se sabía que la sentencia del Tribunal Supremo se estaba difundiendo en las redes e invitando a la población de todo Marruecos, incluso de las provincias del sur, a ir hacia el norte", ha explicado.
El exministro considera igualmente difícil que las autoridades marroquíes no detectaran la movilización de decenas de miles de personas hacia el norte. "Es imposible que, cuando ese tráfico es respondido por un desplazamiento masivo hacia el norte de 80.000 personas, las autoridades marroquíes no lo detecten", ha afirmado.
Y ha añadido: "Es imposible que la Gendarmería no supiese que se estaban concentrando en las afueras de Ceuta para aprovechar la menor oportunidad para hacerlo".
Margallo ha recurrido a su experiencia en Melilla para explicar hasta qué punto, a su juicio, este tipo de movimientos pueden ser detectados con antelación. "Yo estaba en Melilla mucho tiempo y se sabía cuándo había campamentos de grupos de personas que estaban esperando una ventana de oportunidad para saltar la valla", ha recordado.
Por ello, ha situado la cuestión fundamental en otro punto: "Si el Gobierno sabía todo esto, la pregunta es: ¿qué hizo el Gobierno para evitarlo?"
"Es una cosa de Groucho Marx"
Margallo también ha cargado contra algunas de las declaraciones realizadas desde el Ejecutivo y, especialmente, contra la gestión diplomática de la crisis con Marruecos.
Ha criticado que el ministro de la Presidencia considerase una falta de respeto insinuar que Marruecos pudiera estar detrás de la operación.
"El ministro de Presidencia diciendo que intentar decir que Marruecos estaba detrás de este ataque era faltar al respeto a un colaborador, a un colaborador estrecho", ha señalado.
Frente a ello, ha cuestionado que España no haya trasladado públicamente a Marruecos unas líneas rojas claras.
"Yo no he visto que el ministro de Asuntos Exteriores llame a la embajadora de Marruecos en Madrid, o a nuestro embajador en Rabat, para explicar cuáles son las líneas rojas que España no está dispuesta a tolerar", ha afirmado.
En cambio, ha criticado que se haya llamado al embajador de Italia: "Es un auténtico dislate jurídico. Es una cosa de Groucho Marx".
"No puede decir un responsable político que son cosas que pasan"
Ante las declaraciones del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, Margallo ha insistido en que no basta con admitir que determinados acontecimientos pueden producirse sin que nadie asuma responsabilidades.
"¿Es posible que haya un apagón porque no funcione la red eléctrica y que todavía no conozcamos por qué y que no haya responsables? ¿Es posible que haya accidentes ferroviarios y que haya que reducir la velocidad de los trenes y no haya responsables? Son cosas que pasan", ha ironizado.
También ha recurrido a otros ejemplos recientes para cuestionar la gestión del Ejecutivo: "¿Es posible que en una DANA como la de Valencia, si se pide la ayuda de la Administración central porque es evidente que una comunidad autónoma no está preparada para una tragedia de esas dimensiones, la respuesta del presidente sea: 'Si quieren ayuda, que la pidan'?".
Y ha continuado con los incendios forestales: "No es posible que hayamos tenido los incendios que hemos tenido este verano y nadie explique por qué no se habían limpiado los montes".
Pero, sobre todo, ha situado el caso de Ceuta como un límite que, en su opinión, un Gobierno no puede asumir con normalidad.
"No es posible que haya 80.000 personas que invadan Ceuta, que tiene una población similar, 80.000 contra 80.000, y nadie se haya enterado y el ministro diga que son cosas que pasan", ha sentenciado.
"Eso lo podemos decir usted y yo, que estamos en la vida civil. No lo puede decir un responsable político", ha añadido.
Para Margallo, la razón es sencilla: "La primera función de un Estado es garantizar la seguridad de los ciudadanos y, desde luego, la soberanía y la integridad territorial".
El exministro ha comparado la situación con episodios protagonizados por otros países para subrayar que este tipo de movimientos no deberían considerarse inevitables.
"Recuerde lo que fue la actuación de Erdogan cuando envió emigrantes sirios e iraquíes para forzar a la Unión Europea a darle dinero. O la operación que hizo Lukashenko en Bielorrusia con Polonia. A nadie se le ocurrió decir que esas son cosas que pasan", ha argumentado.
Y ha cerrado con la frase que resume su diagnóstico de la crisis: "Son cosas que no pueden pasar. Y llevamos un mes en que ya han pasado esas cosas y nadie sabe cuál es el plan que tiene España. ¿Sabe usted cuál es el problema? Que Marruecos tiene un plan y España no tiene ninguno".