Fernando Grande-Marlaska ha reconocido en Al Rojo Vivo que la carta con balas que recibió en el Ministerio del Interior le recordó a las amenazas de dos comandos de ETA.

El ministro asegura que no sintió "pena ni miedo" pero sí una sensación de "desánimo" por la situación a la que nos estamos encaminando. "Siempre he tenido que encarar mi seguridad de una manera concreta por el lugar de donde vengo, pero el cuerpo me dijo '¿esta es la sociedad que queremos? ¿no nos tenemos que plantar seriamente?'", ha señalado en su entrevista con García Ferreras.

Asimismo, ha desvelado que en el momento en el que llegó dicha carta él no se encontraba en el Ministerio en el que trabaja y "los servicios de seguridad funcionaron razonablemente bien". Respecto a la misiva dirigida a Pablo Iglesias, ha explicado que no se remitió a la sede de Podemos porque "fue localizada y se detectó algo extraño".

Por el momento, lo ocurrido está siendo investigado por la Policía Nacional y la Guardia Civil pero el ministro ha recordado que será "una investigación compleja por la gravedad de los hechos". También se trabaja ya en la investigación de la carta amenazante a Reyes Maroto, que ha recibido en su despacho un sobre con una navaja, procedente de la oficina de El Escorial.

En este sentido, ha mostrado su "respaldo" a la ministra de Turismo, Industria y Comercio y ha llamado al resto de partidos a tener "un posicionamiento claro contra estas amenazas".