Se pudo evitar, llegamos tarde y se puede volver a repetir. Son algunas de las conclusiones del último informe de un panel de expertos externos solicitado por la OMS sobre la pandemia de coronavirus. En Al Rojo Vivo, hemos hablado con una de las expertas que lo ha elaborado, la doctora Helena Legido-Quigley.

Si no aprendemos de lo que hemos vivido, "la historia puede repetirse". Es una de las ideas que transmite esta experta. "Esta vez no podemos cometer el error de no aplicar las recomendaciones de los expertos". Y es que, una de las conclusiones del informe de la OMS es que se ignoraron las advertencias y recomendaciones de paneles anteriores.

Señala además que los sistemas de vigilancia no funcionaron bien y que hubo un mes perdido, el de febrero. Además, critica que "el liderazgo internacional estuvo totalmente ausente".

Esta vez no podemos cometer el error de no aplicar las recomendaciones de los expertos

Sobre si hay algún país que haya sido un ejemplo, Legido-Quigley señala que hay "sorpresas". Así, países que no están considerados dentro de los ‘ricos’, con en principio menos capacidad y medios para reaccionar ante situaciones adversas, lo hicieron realmente bien. Es el caso de Liberia, Nigeria o Mozambique. "Aplicaron medidas más contundentes y eficaces", alaba.

También el caso de Nueva Zelanda, que cerró muy pronto el país, merece ser destacado. "Este país coordinó la respuesta muy eficientemente. No había disputas políticas, todos iban a una", señala la doctora. Y añade que se aplicó siempre un criterio científico.

¿Liberalizar las patentes?

Recuerda la doctora Legido-Quigley una de las recomendaciones principales sobre las vacunas. "Aquellos países que tengan un exceso de vacunas tienen que darlas al COVAX (Fondo de Acceso Global para Vacunas)", explica. Dice que es fundamental que tengan 1.000 millones de vacunas antes de finales de septiembre para contener la pandemia en países que no pueden acceder a la fórmula.

También señala que es urgente que se reúnan la OMS, la OMC y las farmacéuticas y los responsables de producir las vacunas y que se pongan de acuerdo. "Tienen tres meses para acordar la cesión de licencias de vacunas y la transmisión de información para fabricarlas. Si no recomendamos que se liberalicen las patentes", explica.

Así, una de las principales conclusiones es que se tiene que ceder más poder a la OMS para investigar y actuar de manera más contundente en caso de un nuevo brote. E insiste en que se cometieron errores como no haberse preparado con anterioridad que se pueden solucionar con mejor transmisión de la información, más coordinación con la OMS y los países y una mejor vigilancia.