un trabajo de riesgo
Ser mascota no es tan fácil: de la detención al 'Comando Giraldillas' en Sevilla al arnés que casi mata a Rocky en la NBA
El contexto Agentes de la Policía de Sevilla investigan qué le puso pasar a la estatua de la mascota de la Expo de 1992, Curro, tras desaparecer y reaparecer vandalizada.

La Policía de Sevilla trata de saber quién y por qué atacó a Curro, tras desaparecer y reaparecer vandalizada la estatua en su honor inaugurada hace un mes. Sin embargo, este no es el primer accidente de la mascota de la Expo de Sevilla de 1992. Y es que, por raro que pueda parecer, no es un trabajo nada fácil, pues quienes lo ejercen se juegan el tipo.
Un año antes de la Expo de Sevilla, Curro ya estaba en peligro, sufriendo las duras consecuencias de ser mascota. Entonces, Curro iba a salir desde Huelva en una réplica de la nao Victoria. La mascota estaba contentísima y nadie podía presagiar lo que iba a pasar después. El barco volcó, y como pueden imaginar a Curro le costaba nadar, teniendo que ser rescatado.
Otro momento crítico fue el que vivió La Giraldilla, quien tenía el honor de ser la mascota del Mundial de Atletismo de Sevilla. Dos personas se disfrazaron de ellos, y si bien terminaron detenidas, lograron evitar la multa de 730.000 pesetas como sanción por llevar unas camisetas que pedían el acercamiento a Euskadi de los presos de ETA. Un momento ante el que Carlos Herrera, tal y como se observa en el vídeo sobre estas líneas, tuvo que aguantar el tipo cuando el 'Comando Giraldillas' subió al escenario.
Rocky es la mascota mejor pagada de la NBA con un sueldo anual de 630.000 euros. Si bien se le ve feliz de forma habitual, lo cierto es que en una ocasión se jugó la vida. El gran susto llegó durante lo que iba a ser una entrada espectacular con un arnés que se le enredó en el cuello y quedando colgando, hasta que la bajaron e inmediatamente la atendieron.
Tras ello se recuperó, pero lo cierto es que no es el único riesgo, pues hay un jugador de la NBA que se dedica a atacar a las mascotas. Ahora bien, si no les ataca un jugador, las mismas mascotas se pelean entre ellas, acabando incluso por el suelo. Además, hay que tener en cuenta lo difícil que se presenta caminar con ese tipo de disfraces, provocando tropiezos y caídas, hasta desde las alturas. En definitiva, aunque todo parezca alegría, ser mascota no es tan fácil.