Poder dispensar la píldora sin prescripción médica. Es la reclamación que lanzan médicos de familia y farmacéuticos comunitarios, que denuncian que la necesidad de contar con una receta supone una barrera en el acceso a este método anticonceptivo, que además afecta especialmente a las mujeres más vulnerables.

En un posicionamiento conjunto emitido este lunes, coincidiendo con el Día Mundial de la Anticoncepción, las sociedades médicas SEFAC, SEMERGEN y SEMG citan una encuesta realizada a un millar de mujeres en España: hasta un 26% había tenido que dejar de tomar anticonceptivos alguna vez por no poder ir a la consulta a por la receta y un 23,7%, por haberla perdido o no llevarla a la farmacia.

Un contexto en el que los que los profesionales sanitarios reivindican la posibilidad de permitir que se dispensen sin prescripción los anticonceptivos hormonales de corta acción para mejorar el acceso e incluso disminuir los embarazos no deseados.

En este sentido, apuntan en un comunicado que casi una de cada cuatro mujeres en España está en riesgo de sufrir un embarazo no planificado (un 23%). Además, inciden en que las dificultades para acceder a los anticonceptivos golpean sobre todo a la población más desfavorecida y con factores de riesgo asociados a la edad, las carencias educativas o la violencia.

¿Qué medicamentos serían?

En concreto, las citadas sociedades médicas abogan por poder dispensar sin prescripción anticonceptivos hormonales orales, concretamente los de solo gestágenos -que no contienen estrógenos-. En este sentido, enumeran una serie de criterios -como la seguridad, los beneficios superiores a los riesgos o el bajo potencial de uso indebido-, que, apuntan, se dan sobre todo en este tipo de anticonceptivos.

A este respecto, la doctora María R. Blasco, coordinadora del Grupo de Atención a la Mujer de SEMERGEN, apuesta por comenzar con la píldora de desogestrel 75 microgramos. Por su parte, Neus Caelles, miembro del Grupo de Salud de la Mujer de SEFAC, incide en que este tipo de fármacos "tienen pocas contraindicaciones e interacciones".

Así, las sociedades que firman este posicionamiento defienden que la anticoncepción proporcionada por el farmacéutico sería "un paso para aumentar el acceso" y recuerdan que estos profesionales ya ofrecen asesoramiento sobre anticoncepción de urgencia -la 'píldora del día después'- sin receta médica.

De esta forma, manifiestan su apoyo al "empoderamiento de la mujer para decidir sobre su salud sexual y reproductiva", así como a "la mejora del acceso a los métodos anticonceptivos" y apuestan por "la anticoncepción basada en la evidencia proporcionada por el farmacéutico comunitario, con la comunicación de este tratamiento y derivación al médico de familia cuando se precise".

Una medida, aseguran, que además ayudaría a disminuir la sobrecarga asistencial en Atención Primaria. "Las píldoras de sólo gestágenos deberían dejar de estar sujetas a prescripción", concluyen.