Preparación ante posibles catástrofes
Limpiar es una obligación: la ley de Montes exige a las comunidades aprobar planes anuales para prevención, vigilancia y extinción
Los detalles Ha sido uno de los grandes bulos propagados a raíz de los incendios: la ley no permite limpiar los montes. Es más, tienen que hacerlo los propietarios de un terreno privado y también la administración cuando el bosque es público.

Resumen IA supervisado
La gestión de los montes no es solo un deber, sino una obligación que debe llevarse a cabo de manera continua durante todo el año. Los propietarios de montes son responsables de su gestión, incluyendo labores de limpieza y prevención bajo autorización pública, para preparar los terrenos ante posibles incendios. Paco Castañares, experto forestal, destaca la importancia de tener los montes listos para facilitar la labor de extinción y proteger la vida de los bomberos. Margarita Hernández, del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes, señala que el tratamiento del monte debe seguir una autorización que suele ser sencilla y rápida. Las comunidades autónomas también tienen la responsabilidad de velar por la conservación y protección de los montes, aplicando prohibiciones y limitaciones necesarias en caso de riesgo de incendio.
* Resumen supervisado por periodistas.
No es solo un deber, es directamente una obligación. Y no solo eso, tienen que aplicar estos planes de forma continua durante todo el año. Están obligados a tratar y preparar los montes también para lo peor.
"Nuestra única opción es tener preparado el monte para que cuando haya un incendio los medios de extinción lo puedan apagar con facilidad y sin poner en riesgo su vida", explica el experto forestal, Paco Castañares.
La norma fija que tiene que ser el propietario de cada monte el responsable de su gestión. Es decir, los titulares privados tienen que tratar su propio terreno, hacer sus propias labores de limpieza y prevención, eso sí, bajo autorización pública.
Según Margarita Hernández, secretaria del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes: "Lo que no se puede hacer es un tratamiento cuándo y como quieras. Pero esa autorización no suele ser compleja y suele ser rápida".
Aunque esa obligación tampoco exime a las comunidades de su responsabilidad. Porque siempre, sin excepción, son ellas quienes tienen que velar por la conservación, la protección y la restauración de todos los montes, públicos o privados. De hecho, son también ellas las responsables de aplicar las prohibiciones y limitaciones necesarias en caso de riesgo de incendio.