Hacen falta 6.000 trabajadores
Los jóvenes no quieren madrugar para amasar: las panaderías tradicionales, en problemas ante la escases de nuevos panaderos
¿Qué está pasando? El sector necesita una buena inyección de personal para arreglar un problema que hace que cierren "el 10% de las panaderías artesanales al año". Hay cursos que ayudan a jóvenes con dificultades para acceder al mercado laboral a aprender el oficio.

Resumen IA supervisado
Las panaderías tradicionales enfrentan un problema crítico: la falta de relevo generacional y trabajadores jóvenes dispuestos a madrugar para amasar, lo que lleva al cierre anual del 10% de estos establecimientos, según Jaume Bertrán, presidente del gremio de panaderos de Barcelona. La solución reside en la formación, ofreciendo a personas con dificultades laborales la oportunidad de aprender el oficio. La confederación española de panaderías y pastelerías estima que se necesitan 6.000 nuevos trabajadores, y cursos especializados buscan cubrir esta demanda. Lucía García de Puratos destaca la importancia de formar mano de obra cualificada, mientras que Marina Peyri de la fundación ADSIS señala que el 89% de los jóvenes que realizan el curso acceden al sector. La clave es aprender en los obradores, donde realmente se desarrolla la habilidad artesanal.
* Resumen supervisado por periodistas.
Las panaderías tradicionales se quedan sin relevo. Sin gente. Sin trabajadores jóvenes que madruguen para amasar. Se van quedando sin tirón, en una situación que preocupa en el sector y que está condenando al cierre a no pocos establecimientos artesanales año tras año.
"Cada año cierra el 10% de las panaderías artesanales", afirma Jaume Bertrán, presidente del gremio de panaderos de Barcelona. Pero, como para todo problema, hay solución. Una que pasa por la formación. Por aprender el oficio. Por el hecho de que personas con dificultades para acceder al mercado laboral aprendan el oficio de panadero.
Y es que el mercado está ahí. Tanto es así que harían falta unos 6.000 puestos de trabajo en el sector, según afirma la confederación española de panaderías y pastelerías, y para ello hay cursos que tratan de ponerle remedio.
"El objetivo es encontrar mano de obra cualificada, formarlos y que tengan una buena oportunidad laboral", dice Lucía García, responsable de comunicación de Puratos.
La formación en cuestión cuenta con una parte teórica pero, como suele suceder, donde más se aprende es trabajando. Es en los obradores. Es donde se crea la magia en un sector al que acceden, según Marina Peyri de la fundación ADSIS, "el 89% de los jóvenes" que realizan el curso.
Porque a pesar de que el camino es largo, lo primero y más importante es meterse en harina.