Estado del Bienestar
Insomnio, ataques de ansiedad, depresión o trastornos alimenticios: los graves efectos de los desahucios en la salud
Los detalles Según un estudio realizado por científicos de la Universidad de Granada (UGR) junto con investigadores de la Escuela Andaluza de Salud Pública de Granada, el 91% de las personas afectadas por los desahucios padece depresión, el 88% ansiedad y el 32% riesgo de suicidio.

Resumen IA supervisado
Detrás de cada desahucio hay vidas afectadas profundamente, como la de Maite, una "okupa involuntaria" que enfrenta ansiedad y taquicardias. Su pareja, Jonh, se suicidó antes de un desahucio, un trágico desenlace que no es aislado. Un estudio de la Universidad de Granada revela que el 91% de los afectados padece depresión, el 88% ansiedad, y el 32% riesgo de suicidio. Las comunidades, como las del portal número 3 de calle Piloña en Gijón, sufren colectivamente. Testimonios como los de Victoria y Vanessa muestran que el problema es estructural, en un país donde la vivienda debería ser un refugio, no una amenaza.
* Resumen supervisado por periodistas.
¿Qué vida hay detrás de un desahucio? ¿El sistema pone en riesgo la vida de las personas afectadas? ¿Deciden la mayoría de las personas señaladas como 'okupas' serlo? A la primera pregunta se le responde escuchando, a la segunda con un rotundo "sí", y a la tercera con un "no". Los datos existentes y así lo avalan.
LaSexta ha acompañado a Maite, okupa a su pesar, okupa involuntaria, en uno de sus 'día a día'. La medicación para tratar de conciliar el sueño, reducir taquicardias y ansiedad, forman parte de su rutina.
Su pareja, Jonh, se suicidó el pasado mes de noviembre, apenas unos días antes de enfrentarse al desahucio programado en el bloque de edificio en el que vivía. Ella asegura que todas las presiones existentes detrás de este intento de desahucio lo llevaron a ello. Esta realidad, siendo el suicidio el caso más extremo, no es puntual: es un testimonio compartido por la mayoría de los afectados por un desahucio.
Efecto de los desahucios en la salud de los afectados
El 91% de las personas afectadas por los desahucios padece depresión, el 88% ansiedad y el 32% riesgo de suicidio. Así lo demuestra un estudio realizado por científicos de la Universidad de Granada (UGR) junto con investigadores de la Escuela Andaluza de Salud Pública de Granada.
Psicólogos consultados por laSexta coinciden en que "el insomnio, los ataques de ansiedad, la depresión o los trastornos alimenticios" son algunos de los problemas más comunes que afectan a quienes se ven obligados a abandonar su casa.
La (lamentable) realidad común
El efecto es masivo y generalizado. Como el de la comunidad de vecinos afectados por un posible desahucio generalizado a manos de la Sareb, el portal número 3 de calle Piloña de Gijón. En su fachada, la palabra 'Sareb' acompañada de un "depredadora" se lee a metros de distancia. Decenas de carteles empapelan las paredes de su comunidad: "Sareb es el diablo", "engañan a las familias, aprovechan su debilidad", "acosan", "juegan con las casas".
14 familias alertan a los vecinos de la zona que llevan meses denunciando el desahucio colectivo al que se enfrentan "por culpa de la Sareb". Todos los vecinos que han compartido con laSexta su experiencia aseguran haber desarrollado problemas de salud desde que empezaron a llegar las primeras notificaciones de desahucio.
"Mi marido tiene alzhéimer y ha empeorado desde que llegó la primera orden"
"Estamos desesperados. Vivimos cada día con tensión. Mi marido tiene alzhéimer y como está escuchando que 'si nos van a echar, nos van a desahuciar', está peor. Tiene miedo, él no conoce otra cosa que no sea este barrio. Echarlo de aquí acabaría con él. Y, además, nosotros hemos intentado buscar otra alternativa para vivir. Pero nadie quiere alquilar a personas tan mayores. Es muy muy duro", relata Victoria a laSexta.
Ella y su marido tienen 81 años. Han pagado "siempre", aseguran, el alquiler que firmaron hace más de una década. Y quieren seguir haciéndolo pero, según indican, "no podemos, con estas pensiones, asumir un alquiler de más de 800 euros".
Al preguntar a Alejandra, vecina del bloque desde hace más de cinco años, como le está pasando factura esta situación, su reacción es clara: "¿A mí? En el corazón, porque yo sufro de un infarto. Desde que supimos que querían echarnos de nuestra casa me dan muchas taquicardias y han tenido que ponerme tratamiento". El riesgo cardiovascular para las personas que se enfrentan a los procesos de desahucio es tres veces más que la media.
Insomnio y ansiedad por "la presión"
Vanessa, madre de Pepo, de 21 años, va "siempre a trabajar con ansiedad". Su hijo Pepo ha tenido que dejar los estudios de lado para centrarse "veinticuatro horas al día" en su casa y su comunidad. Según explica, "nunca sabes cuando llegará el día en el que nos saquen de aquí".
Desde que ella y su hijo se enfrentan a su desahucio asegura padecer insomnio. "Un día te llaman unos, otros, las mediadoras. La presión que sientes es terrible. Cumples con la sociedad, trabajas, luchas por sacar adelante a tus hijos toda la vida y ahora nos quieren echar", cuenta.
Esta es otra de las realidades detrás de cada desahucio: no hay solo un hogar arrebatado, sino una vida que se tambalea. Testimonios como los de Maite, Victoria o Vanessa evidencian que el problema no es individual, sino estructural. Y en un Estado que presume de bienestar, la vivienda debería ser refugio, no amenaza. Pese a ello, hoy para miles de personas en España, vivir significa resistir.
*Sigue a laSexta en Google: la actualidad y el mejor contenido aquí.