CRITICAN LA MALA IMAGEN QUE DA EL TURISMO DE BORRACHERA AL BARRIO

Hosteleros y comerciantes se unen a la lucha de los vecinos de la Barceloneta

Los vecinos de la Barceloneta han vuelto a salir a la calle para denunciar el descontrol del turismo de borrachera y han sido testigos de nuevo de los excesos de algunos turistas. Una lucha en la que ya no están solos ya que hosteleros y comerciantes se unen a esta reivindicación por la mala imagen que causa este tipo de turismo en el barrio.

Un millar de vecinos de la Barceloneta durante la manifestación

Centenares de vecinos de la Barceloneta han vuelto a pedir el cierre de los pisos turísticos y, durante la manifestación, abuchearon a dos turistas extranjeros que se pasean medio desnudos y saludaban como si no fuese con ellos. Otros les hacen fotos y hasta les animan con una cerveza en la mano pero la Barceloneta va muy enserio y ha vuelto a decir "basta" al turismo de borrachera.

Los vecinos de este barrio están muy enfadados con el Ayuntamiento que no quiere acabar con los pisos turísticos: “El Ayuntamiento ha hecho oídos sordos y nos van a tener que escuchar sino esto se va a ir multiplicando cada vez más” dice un vecino.

Dicen que imágenes de gente semidesnuda por el barrio o con piscinas improvisadas en las calles son ahora normales en la Barceloneta. La gota que ha colmado el vaso y que también notan comerciantes y hosteleros: “Nos arman follones aquí en la puerta y nosotros queremos tranquilidad, turistas más tranquilos”.

Pero todos coinciden en que el problema de fondo no son los turistas: “A los que se tenía que atacar es a los que lo alquilan, no a los que vienen” y precisamente ellos se defienden y apuestan por la regulación: “Regulando las viviendas de uso turístico regulamos el uso incívico” afirma Julián López, secretario de la asociación de empresarios de pisos turísticos. Un conflicto que ha puesto a cientos de personas en pie de guerra.