Al dolor de hacer frente a la muerte de un familiar se le suma normalmente el estrés añadido de los papeleos o cualquier tipo de trámite relacionado con el funeral. Además, no es sencillo conocer el precio definitivo de un entierro o cremación, y en esos momentos lo que menos apetece es tener que lidiar con las condiciones de un seguro o echar cuentas de lo que está o no está incluido.

Y todo ello si nuestro familiar tenía un seguro de vida contratado, algo que cada vez es menos frecuente. En España ha sido una tradición pagar seguros de decesos para tener cubierto el coste de nuestro entierro y no comprometer así la economía de nuestros familiares. Esa costumbre ha hecho que casi en todos los casos sean los seguros los que gestionen los gastos que conlleva un fallecimiento. También, que muchas veces no sepamos ni cuánto nos ha costado, pero, sobre todo, si hemos pagado o no de más por el funeral de nuestro familiar.

Pero hasta en esto están cambiando las formas de consumo y las costumbres: si bien en 2003 el 60% de los españoles estaba cubierto por un seguro de vida, en 2021 lo tenía un 47%, según datos de UNESPA, la patronal de los seguros.

Además, cada vez más personas eligen incineración, que es más barata que el tradicional entierro, y prefiere velatorios más breves y sencillos que los que se han celebrado tradicionalmente, con lo que a veces hasta sobra presupuesto del contratado en la póliza.

Una gestión más sencilla y desde el móvil

Es en ese cambio de modelo donde entra Pazy, una start-up española que acaba de nacer y que pretende simplificar, "digitalizar" y dar "transparencia" a toda la gestión de la muerte de un familiar.

"Queremos una plataforma amistosa, cercana y que dé un buen servicio", explica Alejandro Nieto, fundador y CEO de la compañía. Esta plataforma permite contratarlo todo online, desde un móvil u ordenador. De esta forma, explica Nieto, quieren transformar el sector: "La gente busca estos servicios online, así que no solo lo impulsamos, sino que atendemos lo que busca la gente".

Otro de sus objetivos es aportar transparencia a un sector muy "opaco" del que es difícil conocer el precio definitivo hasta el final del proceso. Al contrario, Pazy quiere ofrecer un precio de antemano y para simplificarlo plantea tres tipos de servicios, de menor a mayor coste: uno económico, que parte de 1900 euros, otro medio (desde 3700) y otro superior o premium, desde 5100, según indican en su web.

Su objetivo es dar un precio cerrado desde el principio para evitar sorpresas o tener que rellenar gastos de forma innecesaria, aunque esta empresa tendrá que hacer frente al reto de la gran variedad de tarifas que hay entre provincias. Las tarifas de los servicios funerarios se rigen a escala municipal, así que incluso entre municipios vecinos puede haber grandes diferencias.

Según un estudio que hizo en 2021 la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), y en el que solicitó presupuesto a 113 funerarias de 29 ciudades de todo el país, la factura media para un entierro podía ser el doble en una provincia como Vigo (6.165 euros) o Alicante (5.455 euros) que en Cádiz (2.551 euros) o Zaragoza (2.539 euros).

El servicio innovador que plantea esta start-up se asemeja al de los death planner que ya se han extendido en Reino Unido, donde no existía esa cultura del seguro de decesos que rige en España. Estos gestores de decesos nacieron más enfocados a la tramitación de herencias, pero el modelo ha servido de inspiración a esta empresa pionera española que viene a simplificar este delicado proceso de nuestras vidas por el que nadie desea pasar.